Por Walter C. Medina
ENTREVISTA A LUIS GUILLEMO PÉREZ CASAS
Magistrado del Consejo Nacional Electoral de 2018 a 2022, representante en el Consejo Internacional del Foro Social Mundial y analista de la actualidad colombiana, Luis Guillermo Pérez Casas pasó por “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española” en una entrevista en la que, entre otras observaciones, destacó que “En Colombia la organización electoral está puesta por el Consejo Nacional Electoral, que organiza la logística de las elecciones.
Un Consejo electo por el Congreso, donde las mayorías también representan al establecimiento y a esas fuerzas políticas corruptas. Entonces es obvio que uno no puede confiar en una organización electoral que no da garantías de autonomía, de independencia, de imparcialidad, sino todo lo contrario”. Entrevistado por Miguel Ángel Ferris, Luis Guillermo Pérez Casas comenzó describiendo el panorama electoral actual.
“Aquí en plena campaña para tratar de que podamos ganar con la política de la vida, con las reformas del cambio, con Iván Cepeda Castro enfrentando todos los retos para evitar el fraude electoral que ha denunciado el presidente de la república en reiteradas oportunidades.
Aquí tenemos una firma privada desde hace ya más de cuatro lustros, que es la que viene decidiendo a qué congresistas se elige o no, y que intentó un fraude electoral hace cuatro años, en donde quedaron ochocientos mil votos del Pacto Histórico que pudimos recuperar; pero después se intentó hacer un fraude contra la elección de Gustavo Petro en el 2022. En ese reto estamos.

¿Qué pretende la corriente que tú integras junto con Carolina Corcho, de renovación y de democracia interna? ¿Cuál es el modelo que defiendes tú y la corriente a la que perteneces?
Es un modelo de democracia popular, participativa, donde reivindicamos lo que es el Pacto Histórico como un movimiento político. Y esta misma perspectiva la defiende el presidente de la república, Gustavo Petro; la defiende Iván Cepeda Castro, porque nosotros somos un partido del pueblo y para el pueblo y con el pueblo, así que lo que buscamos es que se superen esas prácticas históricas de los partidos de izquierda que a codazos sacan a muchos candidatos para quedarse ellos eternamente en una representación política.
Necesitamos renovar los cuadros y los liderazgos, por eso yo estoy acompañando a Carolina Corcho y la seguiré acompañando en el Legislativo como cabeza de lista, en la que fue electa Senadora de la república, y esperamos que dentro de cuatro años pueda ser la primera presidenta de Colombia.
Es la vocación de comprender que en el ejercicio de una política con ética, con transparencia. Trabajamos para que el pueblo se represente a sí mismo, para que pueda elegir sus mejores liderazgos y que esos liderazgos puedan ser tomados en cuenta también en la construcción de los servicios públicos.
Ese es nuestro compromiso, y con una sentencia bíblica, que es que a este mundo llegamos a servir y no a ser servidos. Esto viene del mensaje cristiano, pero mayor relevancia tiene para quien pretende tener una representación popular. Llegamos al Estado para servirle al pueblo que nos elije para una responsabilidad pública.
Y de eso se trata, de una revolución ética en la que coincidimos con Iván Cepeda Castro, en esta tendencia que es Ni Un Paso Atrás con carolina Corcho que tiene una fuerza nacional creciente.
¿Cuáles serían las formas de corrupción más arraigadas y cómo se podrían erradicar estas modalidades a corto y medio plazo?
Lo primero que hay que señalar es que no tenemos una organización electoral fiable. En Colombia la organización electoral está puesta por el Consejo Nacional Electoral, que organiza la logística de las elecciones. Un Consejo electo por el Congreso, donde las mayorías también representan al establecimiento y a esas fuerzas políticas corruptas.
Entonces es obvio que uno no puede confiar en una organización electoral que no da garantías de autonomía, de independencia, de imparcialidad, sino todo lo contrario. Y aquí lo hemos sufrido en esta campaña, colocando todos los obstáculos para que el Pacto Histórico no pudiera ir a la consulta, para que no tuviera personalidad jurídica, para que Iván Cepeda finalmente no pudiera participar de la consulta del 8 de marzo.
Hay que acabar con estas organizaciones, con la registraduría, a la que hay que quitarle la posibilidad de que organice las elecciones, y que lo haga un tribunal electoral autónomo e independiente, en donde los magistrados y magistradas sean elegidos por sus méritos y no en relación con ninguna fuerza política.
Que una sala judicial reemplace las funciones que tiene el Consejo Nacional Electoral. Tendremos que seguir proponiéndolo hasta que tengamos las mayorías para poder hacer una reforma de fondo de la organización electoral. La registraduría viene contratando a la misma firma, cuyos dueños son tres hermanos, los hermanos Bautista, que fueron condenados en los Estados Unidos por falsificar presuntas exportaciones de café que nunca se produjeron. Son personas en las que no se puede confiar.
Hemos denunciado cómo esta firma ha contribuido a organizar fraudes electorales en Colombia. Eso está denunciado pero no está investigado, porque aquí no hemos tenido una fiscalía que actúe para investigar los crímenes electorales.
MIRÁ LA ENTREVISTA COMPLETA EN EL SIGUIENTE ENLACE: