Israel es un factor que debilita a EEUU en cualquier diálogo con Irán, en esta segunda ronda de conversaciones entre EEUU e Irán (que se tenia que a ver celebrado la mañana del miércoles 22 de abril, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, y por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
No obstante, Irán aún no confirmó nunca oficialmente su participación en las conversaciones para poner fin a la guerra, a pesar dd que los medios de comunicación informaron que se habia recibido la aprobación del líder supremo de la República Islámica.
Sea como sea, además de las eternas diferencias entre las partes, se han sumado dos nuevas:
Irán insiste en la liberación inmediata de los tripulantes y sus familias a bordo del buque mercante iraní Touska, incautado por EEUU en el golfo de Omán. El Ministerio de Exteriores iraní calificó las acciones de Washington como «piratería marítima» y señaló que no solo violan la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional fundamental, sino también el alto el fuego.
Trump declaró que la extracción de uranio enriquecido del subsuelo iraní será un proceso largo y difícil debido a los ataques contra las instalaciones nucleares durante la operación de junio de 2025. Sin embargo, Teherán declaró que no tiene intención de entregar su uranio enriquecido ni a EEUU ni a ningún otro país.Otro factor importante que todos omiten en este tema es… Israel.
No hay que olvidar que Tel Aviv literalmente torpedeó la primera ronda de negociaciones, atacando a los aliados de Irán en el Líbano, algo que Teherán consideró de violacion del alto al fuego. Esos ataques en el ámbito internacional han debilitado la posición del presidente estadounidense Donald Trump.
Tel Aviv ha logrado manipular la situación de tal manera que Trump se encuentra en una posición vulnerable, y la iniciativa se ha desplazado de Washington a Teherán, que es plenamente consciente de las exigencias y de las debilidades de la actual Administración estadounidense, lo que permite a Irán influir en la agenda de negociación.
Desde una perspectiva geopolítica y académica, el papel de Israel es central en la dinámica de Oriente Medio, aunque el grado en que «condiciona todo» es un tema de intenso debate entre analistas internacionales.

Centralidad Estratégica y Militar.
Israel ejerce una influencia determinante debido a su capacidad militar y tecnológica. Históricamente, su existencia y acciones han sido el motor de grandes realineamientos regionales:
.-Reconfiguración del Mapa: Expertos señalan que las estrategias actuales de Israel buscan transformar el orden regional, aprovechando el declive de antiguos adversarios y forjando nuevas alianzas.
.-Conflicto con Irán: En 2026, la tensión entre Israel (apoyado por EE. UU.) e Irán se ha convertido en el eje que define gran parte de la inestabilidad actual, llegando incluso a enfrentamientos directos en febrero de ese año.
Eje de Alianzas y Divisiones
La postura de Israel condiciona las relaciones de otros estados en la región:
.-Normalización vs. Resistencia: Mientras que acuerdos con países como Emiratos Árabes Unidos o Marruecos buscan integrar a Israel en la economía regional, el conflicto en Gaza ha frenado estos procesos y ha vuelto a poner la cuestión palestina como una línea roja para muchas poblaciones árabes.
.-Influencia en Potencias Externas: La relación estratégica entre Israel y Estados Unidos es vista por algunos analistas como un factor que arrastra la política exterior de Washington hacia objetivos israelíes en la región.
Factores Independientes de Israel.
Sin embargo, no todo el conflicto en Oriente Medio gira exclusivamente en torno a Israel. Existen otras dinámicas internas de gran peso:Rivalidad Suní-Chií:
.-El enfrentamiento histórico entre Arabia Saudita e Irán por la hegemonía regional opera a menudo de forma independiente al conflicto árabe-israelí.
.-Inestabilidades Internas: Las guerras civiles en Siria o Yemen, y las crisis económicas en Líbano o Egipto, tienen raíces propias que, aunque a veces se entrelazan con Israel, no dependen exclusivamente de este país.
En resumen, aunque Israel es un actor condicionante de primer orden cuya política de seguridad impacta en cada rincón de la región, Oriente Medio es un mosaico de conflictos donde también influyen la religión, los recursos energéticos y las luchas de poder entre otras potencias regionales.
Fuentes Agencias de Comunicación.