Por Walter C. Medina .
ENTREVISTA A MANUEL LEVIN .
Desde España, el periodista Manuel Levin dialogó con Hugo Castro Fau y Francisco López para el programa radial “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española”, que emite cada miércoles AM830 Radio del Pueblo. La entrevista giró en torno a la realidad social y política de España, aunque también a la llamada “campaña anti—Argentina” que estalló en las redes tras la final de la Copa Mundial de Fútbol disputada entre Argentina y España.
Manuel Levin nació en Madrid, pero sus padres y abuelos son argentinos que emigraron durante la Dictadura Cívico-Militar ocurrida en nuestro país entre 1976 y 1983. Integrante del staff del programa La Base, Levin sostuvo que “La élite castellana nunca logró erradicar los sentimientos y las identidades nacionales y las lenguas en varios territorios del país., y eso tiene un desarrollo histórico en el franquismo, que también fue una guerra nacional y de clase para imponer una Nación Española en todo el territorio, uniforme. La selección española siempre había sido bastante patrimonializada por la derecha y había mucha gente que le costaba mucho trabajo sentirse identificada con la selección española”
Se jugó la final de la Copa Mundial de Fútbol entre Argentina y España. ¿Cómo la viviste?
La viví con mucha intensidad, se dio la final entre España y Argentina con todo lo que eso significaba, con toda la carga; sobre todo viví después con mucha bronca lo que ya venía en realidad desde antes, pero que después se agrandó mucho. Todo lo que se dijo contra Argentina y contra los argentinos; ahí hice una intervención en nuestro programa La Base, que se vio mucho en Argentina. Yo intentaba, con ironía, desarmar y ridiculizar lo que se estaba diciendo, el reparto de papeles simbólicos que se estaba haciendo.
Siendo de las dos orillas, ¿qué sentimientos tuviste con respecto a esta campaña anti-Argentina?
Yo soy madrileño, pero también argentino; tengo doble nacionalidad, soy hijo de argentinos, nieto de argentinos, tengo mi familia allá, paso mucho tiempo allá desde que era un bebé. Voy todo lo que puedo, viví allá una temporada, estoy muy conectado y siento mucha pertenencia con Argentina y siento que también es mi país; no sólo por todas esas vivencias y porque mi familia es argentina sino también porque soy hijo de la historia política de Argentina, porque la familia de mi papá se exilió en la década del ’70, mi tío es una de los 30 mil víctimas del terrorismo de Estado en Argentina.
La familia de mi mamá también es una familia de militantes, mis abuelos me han influido mucho políticamente y he tenido todos los palos de lo que ha sido la Dictadura en Argentina, el asesinato, la cárcel, el exilio, la clandestinidad.
Cada uno lo vivió a su manera y yo soy hijo de esa historia de emigración y de exilio, y todo eso hace que cuando uno es hijo de inmigrantes, y más cuando es hijo del exilio, tiene una identidad nacional compleja. No sé si me siento muy miembro de la Nación Española, y esto tiene que ven con cómo se ha construido el Estado en España, los símbolos nacionales, etc.
Soy español, pero también soy argentino. Y eso define todo lo que yo soy, cómo pienso y cómo vivo las cosas. Y el fútbol y el mundial, yo le hincho a Argentina de forma muy sentimental y fanática; no por una decisión racional sino porque es lo que me sale, es lo que siento. Cuando llega el mundial no puedo evitarlo, me sale desde las tripas. Es un poco mi historia y mi identidad también.
La bandera y el himno de España son los símbolos de quienes ganaron la guerra, los fascistas. Hay millones en España que no los sienten como sus propios símbolos y que les agreden, porque se usan para golpear en la cabeza la bandera, a los vascos, a los gallegos, a los catalanes y a mucha otra gente de otros territorios como Canarias, Andalucía.
Así se han construido muchas otras naciones, con una élite que construye un imperio dentro de su propio territorio. En España eso nunca se logró por parte de Castilla a nivel de Francia, que construyó un Estado mucho más homogéneo. La élite castellana nunca logró erradicar los sentimientos y las identidades nacionales y las lenguas en varios territorios del país., y eso tiene un desarrollo histórico en el franquismo, que también fue una guerra nacional y de clase para imponer una Nación Española en todo el territorio, uniforme.
La selección española siempre había sido bastante patrimonializada por la derecha y había mucha gente que le costaba mucho trabajo sentirse identificada con la selección española. Creo que eso fue cambiando en los últimos años y que es interesante ver eso también, que hay ahora más disputa por la selección y ha ampliado su representatividad porque tiene otra composición.
Este año no hay ningún jugador del Real Madrid, pero hay muchos vascos, muchos catalanes; representan una diversidad mayor, y por eso también ha habido más gente que se ha identificado con la selección, y eso está bien.
En relación a la premisa de “Prioridad Nacional” promovida por el Partido Popular y VOX, ¿está prendiendo eso en España y en las naciones sin Estado?.
A mí me parece que sí, vamos a ver hasta dónde llega políticamente. Ahora mismo lo que está establecido en el poder es otra posición y ellos son la oposición, por el momento. Pero VOX y la Prioridad Nacional y sus propuestas en general están marcando la discusión en España. Ellos han construido en ese sentido una hegemonía cultural importante, que puede ser la antesala de una hegemonía política; esperemos que no, esperemos que se demuestre que no es mayoritaria esa posición, que no se impone electoralmente, pero si ese planteamiento, y en general el racismo en España y en toda Europa es central hora mismo, lamentablemente, en el debate político.
Y la ultra-derecha ha logrado posicionar eso. ¿Cómo ves el presente político y social de España?
Veo un gobierno que por un lado tiene muchas dificultades por la aritmética parlamentaria de mayorías, pero por sobre todo que no tiene voluntad de hacer las cosas que tendría que hacer en España, por ejemplo, en materia de vivienda; el acceso a la vivienda es el principal problema social de la clase trabajadora en España. Necesitas un salario completo para alquilar un piso, ya ni hablemos de comprar.
Ya se naturalizó compartir piso o la gente alquila habitaciones. En Madrid alquilar una habitación puede llegar a estar en 600 Euros, es una locura. Hay una situación de vacas gordas, económicamente, porque crece el PIB, porque crece el empleo; se crea riqueza, pero se concentra la riqueza, porque también aumentó la pobreza en estos años.
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