A una semana del devastador doblete sísmico en Venezuela, las autoridades oficiales confirman que 189 edificios colapsaron por completo en todo el país y al menos 855 sufrieron daños severos o derrumbes parciales, las areas y tipos de viviendas más afectadas
A fecha de hoy, el balance oficial global más actualizado de víctimas y rescates tras el devastador doble terremoto que provocó el colapso de múltiples edificios en Venezuela se compone de las siguientes cifras confirmadas:
Las personas rescatadas de entre los escombros de las edificaciones por equipos nacionales e internacionales con vida asciende a 6.461 personas y los muertos confirmados: La cifra oficial de fallecidos ha ascendido a 2.295 personas.
Desaparecidos: Los datos varían significativamente según la fuente, las estimaciones de organizaciones humanitarias independientes y de la Oficina de Naciones Unidas para la Ayuda Humanitaria sitúan la cifra en torno a las 43.000 y 50.000 personas desaparecidas, mientras que los reportes de líderes locales y de la oposición siguen bajo revisión técnica.
Las personas heridas que se registran son de 11.267 heridos que reciben atención médica en distintos hospitales y campamentos de asistencia. Las operaciones de búsqueda urbana continúan de manera ininterrumpida y a contrarreloj en estructuras críticas colapsadas, registrándose todavía milagrosos rescates individuales en las últimas horas.
Pero volvamos a los desplomes que se concentraron en dos épocas constructivas con realidades muy diferentes y que segun los análisis estructurales tras el sismo revelaron que la gran mayoría de los edificios colapsados corresponden a estructuras de pórticos de concreto armado (vigas y columnas) construidas antes de 1970 donde el tipo de construcción de los edificios derrumbados causo la mayoría de las victimas.
Los expertos e ingenieros estructurales identificaron que el desplome masivo de estas viviendas (construidas durante el boom del petroleo de forma rapida y rodeadas de tasas de corrupción muy altas en los años 70), se debió a tipologías constructivas muy específicas vulnerables ante sismos gemelos como pórticos de concreto armado (vigas y columnas).

La mayoría de los edificios residenciales privados de más de 20 pisos caídos contaban con este sistema a diferencia de países con alta sismicidad como Chile, que utilizan muros estructurales de hormigón continuo, el sistema de pórticos en Venezuela no resistió el doble impacto, generando un colapso progresivo en forma de «panqueque» o sándwich (donde cada piso cae sobre el inferior).
Las plantas bajas débiles (Piso blando) ya que muchos edificios residenciales presentaban plantas bajas despejadas destinadas a estacionamientos o comercios. Al no poseer muros rígidos de soporte en la base, los pisos superiores colapsaron aplastando la planta baja.
El interior compuesto por muros no estructurales pesados en los cerramientos hechos con ladrillos de arcilla pesados sobre cargaron las estructuras cuando el suelo blando (arenas y zonas de licuefacción costera) amplificó las ondas sísmicas, peso que originó la dificultad pea el rescate necesitando maquinaria pesada para remover sus escombros o buscar publicas
En estas décadas de 1950 y 1960 (Edificaciones antiguas) la totalidad de dificios residenciales de data vieja que fueron levantados antes del histórico terremoto de Caracas de 1967. Estas construcciones no contaban con los criterios de la primera normativa sismorresistente moderna del país y carecían de los refuerzos flexibles de acero que exigen los códigos modernos.
Otro tipo de viviendas son los complejos estatales de construcción rápida, y del período 2011–2020 formado por sistemas de paneles prefabricados deficientes para este tipo de seismo colapsadas en La Guaira, las investigaciones tecnicas apuntaron al uso inadecuado de paneles de poliestireno expandido (anime) recubiertos con capas de cemento muy delgadas, un material térmico pero que carecía del refuerzo de acero necesario para sismos de magnitudes 7.2 y 7.5.
Estas torres residenciales e infraestructuras del plan gubernamental Gran Misión Vivienda Venezuela. Fueron edificadas a gran velocidad a partir de 2011 para reubicar a damnificados de inundaciones pasadas. Ingenieros civiles de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso señalan que fallaron los controles de calidad, la fiscalización de materiales y el diseño de fundaciones sobre suelos inestables o costeros que podían resistir hasta ciertos límites un seismo pero en éste caso fueron movimientos muy fuertes y consecutivos.
El total de viviendas representan el 22% de pérdida total en la muestra directa de edificaciones afectadas según firmas especializadas locales, aunque en ciudades costeras como Catia La Mar la destrucción arrasó con el 30% del total de sus bloques construidos.
La destrucción habitacional se concentró de forma crítica en las siguientes zonas siendo la más afectada, el estado costero de La Guaira (declarada zona de desastre natural), urbanismos completos en Vargas, Caraballeda, Maiquetía y el complejo Hugo Chávez se desmoronaron rápidamente.
La Guaira (Zona Cero): Concentra la mayor destrucción habitacional con 158 edificios colapsados en su totalidad, afectando gravemente a sectores como Catia La Mar. Caracas (Distrito Capital): Se registraron múltiples derrumbes de edificios residenciales en el oeste de la ciudad y en barriadas vulnerables. El Junquito: Esta región montañosa sufrió la destrucción total de decenas de casas residenciales, además de escuelas y su zona comercial.

De acuerdo con el balance presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la catástrofe ha dejado más de 12.800 familias damnificadas en refugios y campamentos activos en La Guaira, Miranda, Carabobo, Yaracuy y el Distrito Capital.
Las viviendas que causaron el mayor número de víctimas mortales y personas atrapadas pertenecen a dos tipologías específicas que sufrieron un colapso total en forma de «panqueque», las torres residenciales de gran altura (más de 10 a 20 pisos) construidas en las décadas de 1970 y 1980 en el litoral central.
El peso insostenible del escombro en estas viviendas antiguas segun los expertos geógrafos que explicaron a The New York Times que informaron de la acumulación de más de 1,2 millones de toneladas de escombros pesados de hormigón imposibilitó los rescates rápidos en los pisos inferiores, sepultando a la mayoria de las personas bajo capas insalvables de material.
Otro factor importante en este terremoto, es que ocurrio durante un día feriado (24 de junio), por lo que las torres residenciales y vacacionales de La Guaira estaban ocupadas a su máxima capacidad con residentes y turistas de Caracas.
¿Por qué las casas unifamiliares / barriadas causaron proporcionalmente menos muertes?Aunque miles de viviendas informales («ranchos» en los cerros) y casas en zonas como El Junquito sufrieron daños severos o derrumbes parciales, generaron una letalidad menor en comparación con los edificios altos ya que los techos de estas viviendas suelen ser de materiales livianos (zinc, platabanda delgada o madera). Los mismos al colapsar, no generaron el peso de aplastamiento masivo confinado de una torre de concreto de 15 pisos, lo que permitió que muchos vecinos lograran salir con vida o ser rescatados de forma manual inmediatamente después del sismo al igual que en la mayoria de las viviendas sociales del Plan Vivienda de pocas plantas.
A medida que la cifra oficial de fallecidos escala, los rescatistas reportan que la letalidad se multiplicó en estas estructuras debido a la densidad de habitantes y a la rapidez fulminante con la que se desplomaron.
Fuentes Agencias, organismos internacionales y de la ONU