Por Walter C. Medina.
Desde México Isabel Segovia entrevistó a ABRIL ROJAS ÁNGEL, activista, delegada de la FLOTILLA GLOBAL SUMUD, fotógrafa documental cuyo trabajo explora la memoria y los derechos humanos, utilizando la comunicación visual como un puente para la acción social.
Para “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española”, programa que conduce Francisco López en AM830 Radio del Pueblo, Rojas explicó lo sucedido en la última incursión de la flotilla con destino a Gaza. “El 28 de abril fuimos secuestrados en aguas internacionales a cien kilómetros de las costas de Grecia y a mil kilómetros de la Palestina ocupada. Ciento setenta y cinco activistas de más de veinte países distintos que íbamos a bordo de la movilización civil humanitaria más grande de la historia reciente por mar. Entre los activistas que fuimos secuestrados estaban Thiago y Saif.
¿Cómo es que llegas tú a la flotilla Global Sumud y cuál era la misión que tenía al llegar a Palestina?
En los diferentes países en donde se encuentran los grupos voluntarios, gente de a pie, gente común y corriente, lanzaron una convocatoria para que voluntarios se inscribieran y que conformáramos esta flotilla no sólo por tierra sino también por mar; todo esto de manera voluntaria, financiado por nosotros mismos.
Yo estuve meses ahorrando antes de que fuera elegida, pedí permiso en mi trabajo, vendí algunas cosas, y tras un mes de elección, en el que te realizan exámenes médicos, psicológicos, también en el momento en el que corroboran qué personas pueden respaldarte. Así es como me eligieron a mí y a ocho activistas mexicanos. Y el requisito es que puedas ser de utilidad.
Puse al servicio de la flotilla y de la movilización mi oficio de reportera, de fotógrafa, de documentalista para documentar la ayuda humanitaria que se llevaban en los barcos, las actividades que se realizan. Aunque salimos en abril, varios meses antes activistas y voluntarios estuvieron reparando botes, en carpintería, en servicios de herrería; todo eso que está detrás y no se ve.
También para mostrar que somos ciudadanos comunes y corrientes y que venimos de todos los oficios y profesiones. Lo que nos mueve a esta organización de ciudadanos es romper el asedio que existe actualmente en Gaza, en donde no puede entrar ayuda humanitaria, en donde están colapsados hospitales, en donde la ayuda humanitaria se está pudriendo desde hace más de dos años; y que actualmente el ente sionista de Israel ha asesinado a más de setenta mil personas, aunque las cifras hablan de más de setecientas mil personas; muertes provocadas por inanición, por la falta de atención médica adecuada.
Abril Rojas explicó que además del objetivo de romper este asedio, “en este exterminio, en esta limpieza étnica de nuestros hermanos palestinos, otro de los objetivos era generar un puente de ayuda humanitaria y por su puesto uno de los más importantes que es la movilización global; poder visibilizar, decirle al mundo que es falsa la narrativa del cese al fuego. De hecho la manera en la que están deteniendo a las palestinas y a los palestinos, su violencia y el nivel de torturas que están sufriendo ha incrementado.
En todos los rincones y en todas las fronteras no dejemos de hablar de Palestina porque esto más que una bandera de un país, es una bandera de la Humanidad. No podemos permitir que se siga llevando esta limpieza étnica y no hagamos nada y nos quedemos cruzados de brazos”
¿Cómo fue la travesía y cómo fue el momento en el que fueron interceptados?.
Tuvimos la preparación desde febrero; llegamos una semana antes de partir del puerto de Barcelona. Una semana antes tuvimos preparaciones como simulacros, como vigilancia para identificar los tipos de drones, también en cuestiones de seguridad. Estuvimos una semana antes, pero otros activistas estuvieron meses antes; incluso desde que pasó la primera flotilla en 2025 ya había movimiento para recuperar los barcos que fueron asegurados y destruidos por el ente sionista. Después de esta preparación, y al llegar a Barcelona, nos embarcamos y se tenía calculado un viaje de unas tres semanas de duración aproximadamente; retrasamos la salida por algunas inclemencias del clima pero desde Barcelona hacia el puerto de Sicilia hicimos aproximadamente ocho días de navegación, y de ahí hacia Gracia otros siete días más de navegación.
Fue inesperada esta intercepción el día 28 de abril porque estábamos frente a las costas de Grecia, es decir a cien kilómetros Grecia y a mil kilómetros de la Palestina ocupada. Tan solo tardaron diez segundos en que se cayeran las comunicaciones, tanto GPS como teléfono y señal de Internet.
Una lancha de asalto abordó a quienes se encontraban en la vanguardia de la flotilla. En total fuimos secuestrados veintidós barcos. Fuimos secuestrados, porque esa es la palabra correcta. Nos apuntaron con sus rifles a los ojos, se subieron, nos dijeron que nos hincáramos y que levantáramos la mano o nos disparaban. Nos quitaron todo, nos decomisaron; en mi caso la cámara, dos lentes, tarjetas de memoria; los teléfonos celulares de todos. Pusieron el barco cabeza abajo y rompieron el motor.
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