El histórico acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar entra en vigor de forma provisional este 15 de julio de 2026, eliminando por completo la tradicional Verja de control fronterizo terrestre con España. Este tratado resuelve la última gran incógnita pendiente del Brexit tras más de un lustro de complejas negociaciones diplomáticas.
El nuevo marco normativo flexibiliza el tránsito diario de más de 15.000 trabajadores transfronterizos al integrar de facto al Peñón en el espacio Schengen y en la unión aduanera de la Unión Europea.
¿Por qué tomarán las huellas digitales de los británicos en la frontera con Gibraltar? La entrada en vigor del nuevo acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre Gibraltar modifica los controles fronterizos tras el Brexit. Los ciudadanos británicos que ingresen al Peñón por vía aérea o marítima estarán sujetos a verificaciones de pasaporte y registro de huellas dactilares bajo el sistema europeo de control fronterizo.
Un sistema de doble control en el aeropuerto operará bajo un esquema de co-gestión. Primero, las autoridades gibraltareñas validarán los requisitos británicos. Posteriormente, funcionarios de la Policía Nacional de España ejecutarán los controles correspondientes al espacio Schengen, este modelo esta inspirado en el Eurostar donde la operatividad conjunta ya se basa en el sistema de doble control migratorio utilizado por Francia y el Reino Unido en la estación londinense de St. Pancras.
La medida forma parte de la aplicación del Sistema de Entrada y Salida (EES) de la Unión Europea, que busca registrar a los viajeros procedentes de países no pertenecientes al bloque.
Según medios europeos, el antiguo puesto fronterizo entre Gibraltar y España fue eliminado y los controles migratorios se trasladaron al aeropuerto internacional y al puerto del territorio británico. El acuerdo mantiene la libre circulación en la frontera terrestre entre Gibraltar y España, utilizada diariamente por miles de trabajadores transfronterizos.
Las autoridades españolas consideran que el acuerdo facilitará la movilidad de los aproximadamente 15.500 trabajadores que cruzan diariamente la frontera para laborar en Gibraltar, reduciendo tiempos de espera y la congestión fronteriza.

La regulación del tránsito de personas y mercancías de ciudadanos españoles y de la UE pueden ingresar y salir de Gibraltar utilizando únicamente su Documento Nacional de Identidad (DNI) válido, eximiéndose de la presentación obligatoria de pasaportes, mientras que los residentes de Gibraltar tienen libre acceso a territorio español portando su tarjeta de residencia, sin necesidad de que se les selle el pasaporte en cada cruce habitual.
En cuanto a terceros países, todo pasajero que arribe por vía aérea o marítima fuera de la zona comunitaria se someterá al nuevo Sistema de Entrada/Salida (EES) automatizado de la UE basado en datos biométricos. En el flujo aduanero de bienes se eliminan los controles de mercancías en el límite terrestre tradicional, reforzando la cooperación mutua y alineando al Peñón con los estándares del mercado único europeo.
En cuanto a implicaciones fiscales y de soberanía, el acuerdo firmado en Bruselas contempla una convergencia fiscal progresiva dónde Gibraltar implementará un impuesto indirecto equivalente al IVA con una tasa inicial del 15%, diseñada para unificarse completamente en un plazo máximo de tres años. Asimismo, el gobierno español retiró formalmente al Peñón de su lista nacional de paraísos fiscales.
Tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores de España como el Ministro Principal de Gibraltar confirmaron de forma unánime que el tratado salvaguarda las respectivas posturas sobre la soberanía de la colonia británica, dejándolas jurídicamente intactas.