La gran mentira del presupuesto qué destina el Partido Popular de Galicia a la diáspora gallega.

Por AdrianaF Gomez

La Xunta de Galicia, gobernada por el Partido Popular y con Rueda de presidente heredero del corrupto Feijo https://xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com/page/2/la-corrupcion-oculta-de-feijoo-y-sus-familiares-protegida-por-la-complicidad-judicial/, destina algo más de 25,3 millones de euros a través de la Secretaría Xeral da Emigración para la atención de la diáspora gallega y las políticas de retorno. Una cifra que, presentada de manera aislada, puede parecer importante, pero que adquiere otra dimensión cuando se compara con el conjunto de las cuentas públicas gallegas.

El Presupuesto General de la Xunta alcanza los 14.240 millones de euros. Esto significa que los fondos destinados a emigración y retorno representan apenas el 0,17% del presupuesto total de Galicia.

Esa es la cuestión central ya que el gobierno del Partido Popular en Galicia presume de mantener una relación histórica con una de las diásporas más numerosas y activas del mundo, con cientos de miles de gallegos y descendientes repartidos por decenas de países, pero dedica a esa realidad una proporción mínima de sus recursos públicos.

Una diáspora histórica no puede ser atendida con una política presupuestaria simbólica.

Más de 25 millones para una realidad que supera las fronteras de Galicia.

El presupuesto global de la Secretaría Xeral da Emigración supera los 25,3 millones de euros. Las principales partidas se distribuyen entre la asistencia social en el exterior, las ayudas al retorno, el funcionamiento de los centros gallegos, la inserción laboral, las becas y los programas de emprendimiento.

Entre las partidas más relevantes se encuentran:3,6 millones de euros para ayudas de carácter social destinadas a familias gallegas vulnerables residentes en el exterior; 2,5 millones de euros para ayudas extraordinarias al retorno; 1,4 millones de euros para el funcionamiento y las actividades de los centros gallegos; Partidas destinadas a Becas (Bolsas BEME – Excelencia Mocidade Exterior): destinados a que jóvenes de la diáspora cursen másteres con alta empleabilidad en Galicia, con cuantías de entre 8.000 y 12.500 euros por estudiante con un tope de 200 solicitudes o para Empleo e Inserción Laboral (Retorna Cualifica Emprego) específicamente a facilitar el retorno e inserción laboral con contratos indefinidos para unos 200 beneficiarios, incluyendo ayudas de instalación inicial de unos 1.300 a 1.400 euros unas cuantías ridículas; se gasta más en publicidad engañosa que en importes reales.

Otra cuestion son los fondos extraordinarios para responder a situaciones de emergencia, como las ayudas aprobadas para la comunidad gallega afectada por los seísmos en Venezuela en ayudas por seísmos de 500.000 euros iniciales (ampliables) para paliar la pérdida de habitabilidad de viviendas a repartir entre las personas afectadas.

En conjunto, las ayudas directas a personas aparentan ser una parte importante de la política de emigración donde cerca de 16 millones de euros se destinan, sumando diferentes programas, a asistencia social, retorno, empleo, becas y emprendimiento, algo paupérrimo en un presupuesto (como ya dijimos) de mas 12.400 millones de su presupuesto

Pero el problema no es únicamente cuánto dinero se destina, sino cuánto representa realmente esa cifra dentro del presupuesto de una comunidad autónoma que basa una parte fundamental de su historia, identidad y presencia internacional precisamente en la emigración.

América Latina sigue siendo el principal foco de atención social.

Las ayudas de la Xunta alcanzan a residentes y retornados procedentes de más de sesenta países. Sin embargo, América Latina continúa concentrando buena parte de las necesidades sociales y asistenciales.

Venezuela ocupa un lugar prioritario debido a la situación económica y social del país y a la importante presencia histórica de población gallega, pero también destacan Argentina, Cuba, Brasil y Uruguay. En estos países, una parte importante de las ayudas se dirige a personas mayores, familias vulnerables y ciudadanos que necesitan asistencia para medicamentos, alimentación o atención sociosanitaria.

Las ayudas pueden resultar esenciales para miles de personas pero hoy es mas simbolica que efectiva, precisamente por eso resulta necesario preguntarse si la Xunta está destinando recursos suficientes a una población que, en muchos casos, vive en condiciones de extrema vulnerabilidad.

No se trata de negar la importancia de 3,6 millones de euros. Se trata de reconocer que la demanda social supera ampliamente los recursos disponibles, siendo lanzadas esas ayudas de forma tardía, poco clara y controlada en la mayoria de las veces por los centros Gallegos, fomentando discriminación segun de que idea politica seas, el clientelismo politico y la obediencia debida.

Europa: retorno, empleo y formación.

En Europa, la estrategia se orienta principalmente hacia el retorno de trabajadores cualificados, jóvenes y estudiantes.

Entre los países de procedencia más relevantes se encuentran:-Reino Unido; Suiza; Alemania. A través de la Estrategia Galicia Retorna, la Xunta articula diferentes programas para facilitar el regreso.

Retorna Cualifica Emprego: Este programa está dirigido a gallegos residentes en el exterior y descendientes menores de 55 años que deseen regresar a Galicia con un contrato de trabajo indefinido. Entre las ayudas previstas se encuentran; 1.400 euros para gastos iniciales de traslado; Hasta 3.000 euros para gastos relacionados con la vivienda y las primeras mensualidades de alquiler.

El objetivo es facilitar el retorno laboral pero tiene su trampa para no ejecutar estas ayudas ya que el propio diseño del programa plantea una contradicción importante «exige en muchos casos que el emigrante consiga un empleo antes de regresar» y eso para una persona que vive a miles de kilómetros de Galicia, conseguir una entrevista, superar un proceso de selección y firmar un contrato indefinido desde el extranjero es practicamente imposible. La Xunta pide que el emigrante regrese con trabajo, pero el mercado laboral no siempre facilita conseguirlo desde fuera, por eso estas ayudas no se ejecutan mas del 20% del presupuesto quedando desiertas.

Ayudas extraordinarias al retorno.

Las ayudas extraordinarias al retorno están destinadas a familias con recursos económicos limitados y la cuantía puede alcanzar los 6.000 euros por unidad familiar, dependiendo de las circunstancias y de la composición de la familia.

Entre los requisitos se encuentran: Tener nacionalidad española antes del retorno; Haber residido al menos dos años consecutivos en el extranjero; Estar empadronado en un municipio gallego; Cumplir determinados requisitos económicos para acceder a las ayudas extraordinarias a personas emigrantes gallegas retornadas de la Secretaría Xeral da Emigración, es obligatorio carecer de recursos económicos y patrimonio suficientes en la unidad familiar según los límites del IPREM y los bienes muebles establecidos por la normativa. Volvemos a la trampa si tienes vivienda en propiedad en el pais de origen, auto o si resides en Europa (por la diferencia en la remuneración que superan el IPREM ) por ser sueldos mas altos tambien quedas fuera.

La convocatoria de 2026 tiene como fecha límite, según las condiciones señaladas, el 30 de septiembre de 2026. Estas ayudas son fundamentales para muchas familias, pero no resuelven por sí solas el verdadero coste del retorno.

Volver a Galicia supone encontrar vivienda, acceder a un empleo, escolarizar a los hijos, trasladar pertenencias y, en muchos casos, comenzar de nuevo desde cero y Seis mil euros pueden ayudar( si cumples que ya es dificil) , pero difícilmente solucionan los problemas estructurales de una familia que intenta reconstruir su vida.

Retorno emprendedor hasta 10.000 euros.

La Xunta también mantiene programas destinados a quienes desean crear su propio empleo. A través de las líneas de emprendimiento para retornados, pueden existir ayudas de hasta 10.000 euros (con tope de personas beneficiadas) para poner en marcha un proyecto empresarial.

El apoyo al emprendimiento es positivo, pero vuelve a surgir la misma pregunta: ¿es suficiente una ayuda inicial para garantizar la supervivencia de un negocio? Crear una empresa no depende solamente de una subvención, requiere acceso al crédito, asesoramiento, vivienda, mercado y estabilidad económica.

El retorno no puede reducirse a entregar una ayuda económica y esperar que la persona resuelva por sí sola todo lo demás. El dinero se ejecuta, pero la burocracia deja gente fuera siendo otra nueva trampa para que los solicitantes desistan. Uno de los argumentos utilizados por la administración es que las principales partidas presentan niveles de ejecución muy elevados, habitualmente superiores al 65 % o al 80% siendo las ayudas sociales las que agotan prácticamente por completo debido a la elevada demanda y a los topes en los beneficiarios. Las ayudas extraordinarias al retorno también presentan una ejecución en solicitudes muy elevadas pero terminan en una cifras de rechazo considerables.

Pero ejecutar el presupuesto no significa necesariamente que el sistema funcione sin problemas. El verdadero problema puede encontrarse antes de la concesión en la burocracia que deja fuera a personas que no consiguen completar los requisitos o simplemente no forman parte del clientelismo politico partidario con una estructura engrasada para la selección de las personas beneficiadas.

La residencia previa en el extranjero.

Para acceder a determinadas ayudas es necesario acreditar años de residencia en el exterior. Esto puede convertirse en una auténtica carrera de obstáculos para personas que viven en países con administraciones colapsadas o con dificultades para obtener certificados y documentación.

En lugares como Venezuela, Cuba o Argentina, conseguir determinados documentos puede requerir meses de trámites.

El contrato antes de regresar que reflejan los programas de inserción laboral pueden convertirse en otra nueva trampa firma antes del retorno.

Pero existe un evidente dilema: muchas empresas no quieren contratar a alguien que todavía vive en otro continente y muchos emigrantes no pueden competir en igualdad de condiciones si no se encuentran físicamente en Galicia.

La homologación de títulos.

Otro de los grandes obstáculos afecta a profesionales formados en el extranjero. La homologación de titulaciones depende de la administración estatal y puede acumular retrasos importantes. Un médico, ingeniero, docente o profesional cualificado puede regresar a Galicia y encontrarse con que su experiencia profesional no le permite trabajar inmediatamente en su especialidad.

Se pide a la diáspora que vuelva, pero en ocasiones se le obliga a esperar durante meses o años para poder ejercer la profesión para la que se ha preparado.

1,4 millones para mantener una red mundial de centros gallegos.

La red de centros y comunidades gallegas en el exterior (base politica de la derecha del partido popular en el exterior) que ejercen como red clientela en trámites de esas ayudas, recibe aproximadamente 1,4 millones de euros para gastos de funcionamiento y actividades.

Ese dinero se destina a: Alquileres; Electricidad y agua; Mantenimiento de instalaciones; Gastos ordinarios; Actividades culturales y sociales; Talleres de folclore; Cursos de lengua gallega, Proyectos juveniles; Conferencias y actividades comunitarias; Acciones de promoción institucional, incluido el Xacobeo.

Estos centros desempeñan un papel histórico fundamental. Han sido durante generaciones espacios de encuentro, solidaridad y preservación de la identidad gallega. Sin embargo, la cuantía destinada al conjunto de esa red internacional vuelve a parecer reducida ya que mantener una presencia cultural y social de Galicia en decenas de países con apenas 1,4 millones de euros demuestra las limitaciones de la política presupuestaria, siendo beneficiados los políticamente correctos y quienes hacen los deberes clientelares.

La diáspora no puede ser considerada únicamente un patrimonio sentimental que se visita en periodos electorales.

La polémica sobre el clientelismo y el voto exterior.

El debate sobre el posible uso electoralista de las políticas de emigración ha acompañado durante décadas a la política gallega.Sectores de la oposición y colectivos de emigrantes han denunciado históricamente posibles relaciones de dependencia entre las instituciones y determinados centros gallegos del exterior.

La crítica sostiene que las entidades que dependen en gran medida de subvenciones públicas pueden tener dificultades para cuestionar al gobierno autonómico por temor a perder recursos.

También se ha criticado el aumento de viajes institucionales, actos públicos y anuncios de nuevas ayudas en periodos próximos a procesos electorales.

La importancia del voto exterior convierte esta cuestión en políticamente sensible. Galicia cuenta con uno de los censos de residentes en el extranjero más importantes de España, con cientos de miles de electores inscritos en el CERA.

En elecciones ajustadas, el voto exterior puede resultar decisivo para la asignación de escaños. Desde la Xunta, sin embargo, se rechazan estas acusaciones. El Gobierno gallego defiende que las ayudas se conceden mediante convocatorias públicas, publicadas en el Diario Oficial de Galicia y sometidas a controles administrativos.

También sostiene que los criterios de concesión son objetivos y que las ayudas sociales se dirigen a personas en situación de vulnerabilidad, sin relación con sus preferencias políticas y esa distinción debe ser respetada: pero la sospecha política con pruebas evidentes en estos casos equivalen a pruebas de irregularidades manifiestas.

Precisamente por ello, la mejor forma de eliminar cualquier duda es reforzar la transparencia, publicar con claridad los datos de concesión y garantizar la independencia de los centros gallegos respecto de cualquier gobierno (algo que a fecha de hoy no se da .

Una diáspora no se atiende con discursos

El problema de fondo es presupuestario y político.Galicia se presenta ante el mundo como una nación marcada profundamente por la emigración. Millones de gallegos y descendientes han construido comunidades en América, Europa y otros continentes. La diáspora ha mantenido la lengua, la cultura, las tradiciones y el vínculo con Galicia durante generaciones.

Pero cuando llega el momento de traducir ese reconocimiento en recursos públicos, la cifra es apenas el 0,17% del presupuesto total de la Xunta.Esa es la contradicción»

Mientras se habla de la importancia estratégica de la Galicia exterior, el presupuesto destinado a esa política ocupa una proporción casi marginal dentro de las cuentas autonómicas.

Y aunque las ayudas existentes son importantes y necesarias, no pueden ocultar una realidad: la magnitud histórica, social y humana de la diáspora gallega merece una inversión mucho mayor.

No basta con ayudas de emergencia. No basta con subvenciones para volver. No basta con financiar actividades culturales.

Hace falta una verdadera política integral para la diáspora gallega con una política que garantice: Mayor asistencia social a los gallegos vulnerables en el exterior. Más recursos para los centros gallegos. Simplificación burocrática. Reconocimiento y homologación más rápida de títulos. Políticas reales de vivienda para retornados. Inserción laboral efectiva. Apoyo a los jóvenes descendientes. Refuerzo de los consulados y de la atención administrativa. Participación política y social de la Galicia exterior. Transparencia absoluta en la distribución de los fondos públicos.

Pero hagamos una reflexión final. 25,3 millones de euros pueden parecer mucho hasta que se comparan con 14.240 millones. Entonces aparece la verdadera dimensión del problema.

El Partido Popular de Galicia y la Xunta no pueden seguir reivindicando a la diáspora como una parte esencial de Galicia mientras destinan a emigración y retorno apenas el 0,17% del presupuesto autonómico.

La emigración gallega no es una anécdota del pasado ni un recurso electoral. Es una parte fundamental de la historia y del presente de Galicia dónde miles de gallegos continúan necesitando ayuda fuera de España.

Miles de descendientes quieren recuperar su vínculo con la tierra de sus antepasados. Y miles de personas que desean regresar se encuentran con barreras burocráticas, laborales y económicas. Por eso, el debate no debería ser si existen ayudas.

El verdadero debate es si son suficientes y ante una diáspora repartida por más de sesenta países, con cientos de miles de ciudadanos vinculados electoralmente a Galicia y con necesidades sociales, laborales y administrativas tan diversas, la respuesta parece evidente.

Destinar solo el 0,17% del presupuesto autonómico a la diáspora y al retorno resulta, sencillamente, ridículo para la importancia histórica y política que Galicia dice conceder a sus emigrantes.

La Galicia exterior merece algo más que homenajes, discursos y promesas de Feijo presidente de la Xunta en su momento y de Rueda como presidente actual, la diáspora gallega merece presupuesto, derechos, representación y una política pública a la altura de su historia y no unos mandatario que utilicen sus instituciones para hacer política partidaria y colocar en su funcionariado a familiares y amigos.

Sitio protegido por Google reCAPTCHA. Ver políticas de privacidad y términos de servicio.

Desarrollo Web Efemosse