El cinismo de los falsos patriotas en Ceuta, con Feijoo y Abascal , pactando con Marruecos, Israel y EEUU.

Redacción Argentina.

El debate sobre la crisis migratoria en Ceuta, desatada por la entrada masiva de miles de personas, genera complejas lecturas geopolíticas en España. Mientras los partidos de izquierda y socios del Gobierno denuncian un complot internacional, la oposición de derechas responsabiliza exclusivamente al Ejecutivo central.

La realidad es que el papel de la oposición en partidos como el Partido Popular (PP) de Núñez Feijóo y VOX de Santiago Abascal, es la de actuar de forma instrumental, aprovechando la crisis en la frontera para atacar al presidente y beneficiarse políticamente, lo que se puede etiquetar como una actitud «cínica» o de «falsos patriotas».

Las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo (PP) en la que califica la situación de «ocupación premeditada» y acusa al Gobierno de un triple fracaso diplomático, migratorio y de seguridad, exigiendo declarar la «emergencia nacional», movilizar de forma masiva al ejército y sobre todo reprochando al ejecutivo el haber ignorado las alertas previas, de igual manera defendiendo una alineación internacional responsable, subrayando que España debe alinearse firmemente con las democracias liberales y preservar la alianza estratégica con socios globales como Estados Unidos o Israel.

Los mismos socios que reclama Feijóo, son los que cuestionan y piden la descolonización de Ceuta y Melilla con presiones geopolíticas que afectan a suelo español, a lo que Feijoo y Abascal se callan, para beneficiarse políticamente con un falso patriotismo ante un ataque fronterizo orquestado por Israel, Marruecos y el propio Estados Unidos, que seguramente ya conocían de antemano.

Por otro lado, Santiago Abascal (VOX), define los sucesos de Ceuta como una auténtica «invasión» de la soberanía nacional, aunque en declaraciones previas a este suceso matizó que no considera a Marruecos un enemigo directo, sino un vecino con el que hay que mantener relaciones firmes basadas en «vallas altas y respeto mutuo», y como no, culpa en exclusiva a la política migratoria de Pedro Sánchez por generar un «efecto llamada» que, según él, vulnera las fronteras nacionales.

Algo que resulta ser cinismo puro viando pife mano dura y en otra entrevista continuo con su postura hacia Marruecos, volviendo a matizar » el país magrebí no es un «enemigo» directo sino una «nación vecina», a pesar del alineamiento estratégico y el apoyo de Estados Unidos e Israel a las ambiciones soberanistas marroquíes.

El líder de Vox llegó a defender la necesidad de mantener relaciones diplomáticas correctas con Rabat, pero no cuestionó a sus aliados internacionales (como la administración de Donald Trump en EE. UU. o el gobierno de Benjamín Netanyahu en Israel) validando sobre el terreno todas sus acciones o decisiones estratégicas, sobre las declaraciones de descolonización de estas ciudades españolas y promoviendo indirectamente una nueva marcha verde sobre territorio español.

Por su parte el máximo aspirante a comandar la izquierda a la izquierda del PSOE Gabriel Rufián, ha insistido varias veces en que la izquierda debe tener un discurso migratorio que vaya más allá de la denuncia y ha reclamado medidas sólidas y claras para una inmigración ordenada y segura que incluyan el mensaje de que “quien la hace, la paga”, con independencia de la procedencia de quien cometa un delito.

En un mensaje publicado en su cuenta de X, recogido por Europa Press, Rufián sostiene que “las derechas españolas y las derechas catalanas son actualmente las peores derechas de Europa”, a las que define como “vendepatrias al servicio de milmillonarios y genocidas extranjeros”, frente a esa situación la izquierda necesita ofrecer algo más que la denuncia y debe articular “discursos y medidas sólidos y claros sobre orden, seguridad y migración”, abordando un debate que considera imprescindible, un planteamiento que debe sustentarse sobre dos principios básicos.

El primero es la inclusión de las personas migrantes dentro de la sociedad y el segundo, la defensa de que los derechos y los deberes deben aplicarse por igual a toda la ciudadanía, sin distinción de origen. Subrayando que “la llegada de miles de personas a nuestros barrios es un reto y como tal se debe decir y asumir”, defendiendo que reconocer esa realidad no debe interpretarse como una renuncia a los valores progresistas, sino como una forma de afrontar el fenómeno migratorio con realismo para desmontar el falso patriotismo del fascismo en España.

Gabriel Rufián acusó a Marruecos de ejercer un chantaje a España y pidió un pacto de Estado, calificando al gobierno marroquí de dictadura y reclamó evitar el uso político de la crisis migratoria, afirmando que la «dictadura marroquí» actúa al servicio de Estados Unidos e Israel para presionar un verano más a España y a Europa, utilizando a sus ciudadanos como «carne de cañón arrojadiza». Reclamó igualmente que la situación en la frontera no sea objeto de confrontación partidista, sino de un acuerdo transversal entre las fuerzas políticas, sus palabras en la red social X (antes Twitter) surgieron tras las masivas entradas a nado de migrantes en Ceuta.

Pero volvamos a lo ocurrido en Ceuta y en menor medida en Melilla donde lo que estamos viendo hoy con Marruecos, es un chantaje con vidas humanas como moneda de cambio, ya ocurrió en 2021, con el mismo patrón que usó la marcha verde en el año 1975, la maniobra con la que España acabó entregando el Sáhara Occidental.

Marruecos le acaba de poner a Donald Trump una autopista con su nombre, mientras un analista que trabajó en el Pentágono lleva meses pidiendo por escrito (lo que él llama) la descolonización de Ceuta y Melilla? habría que aclararle que Ceuta y Melilla no son colonias, recordemos que Melilla pasó la corona de Castilla en 1497. Ceuta incorporó la corona española en 1668 después de haber estado bajo la unión de las coronas ibéricas desde 1580.

Una cosa es decir, que Europa debería tener vías seguras para que nadie tenga que arriesgar la vida en el estrecho, y otra muy distinta que un régimen decida de forma deliberada y calculada empujar a esas personas precisamente hacia esa única vía insegura que existe y usarlo como arma de presión contra su país vecino. Eso sí, cuidado, que en España se esté hablando en términos de invasión y en general con un lenguaje que deshumaniza las personas que están cruzando, esto es precisamente hacer el juego a Israel, a Estados Unidos y a Marruecos.

Pero ¿por qué precisamente España? Hay una cronología de 10 días exactos, justo antes de que estallara todo, que explica el timing de esta crisis casi al minuto.

El mismo día, el mismo 30 de julio pasaron varias. cosas seguidas, que no fueron casualidad sobre lo ocurrido en Ceuta y en menor medida en Melilla que expondremos más adelante, ¿sabías que el hijo de Netanyahu, el primer ministro de Israelí, ya pidió en público y con un mapa en la mano que a Ceuta y Melilla les pasara exactamente lo que les está pasando ahora mismo? la realidad que estamos viendo hoy con Marruecos es un chantaje con vidas humanas como moneda de cambio (ya ocurrió en 2021) no es algo aislado.

¿Es el mismo patrón que usó la marcha verde en el año 1975, la maniobra con la que España acabó entregando el Sáhara Occidental? y otro tema no menos importante ¿Por que la propia alianza atlántica, la OTAN, tratado del que España forma parte, excluye a Ceuta y Melilla de su protección? ya mo comentaremos mas adelante.

Marruecos e Israel llevan años de relación cada vez más estrecha, con cooperación militar y de inteligencia de por medio, con Estados Unidos como protagonista principal de este reparto geopolítico contra la España progresista hoy en el gobierno. Recordemos que en este clima antiespañol Marruecos le acaba de poner a Donald Trump una autopista con su nombre, o que un analista que trabajó en el Pentágono lleva meses pidiendo por escrito lo que él llama la descolonización de Ceuta y Melilla o que un comité del Congreso de Estados Unidos ya ha pedido oficialmente a su secretario de Estado, Marco Rubio, que medía entre Madrid y Rabat sobre el futuro de las dos ciudades.

Marroquíes durante la Marcha Verde.

A este comité lo empujó un congresista de confianza de Marco Rubio, que se llama Mario Diaz Balart. Para entender esta agresión marroquí (que llena de satisfacción a la derecha y ultraderecha española, puesto que alimentan su política de xenofobia y ataque al gobierno de España), hay una cronología de diez días exactos, justo antes de que estallara todo, que explica el origen de esta crisis casi al minuto.

Este artículo no va de migración, ni contra las personas que cruzan esa frontera, va de quién decide, desde un palacio, cuando se abre y cuando se cierra esa frontera y del costo humano que implica ese chantaje. Nada de esto es casualidad.

En Ceuta en apenas 48 horas unas 50.000 personas cruzaron a nado bordeando el espigón, una presión que llevaba ya varios días acumulándose y que como consecuencia propició que decenas de personas perdieran la vida abogadas. Se calcula que de estas personas que lo lograron, cerca de 40.000 ya habrían vuelto a Marruecos, cifras que van cambiando con el paso del tiempo, pero la cifra por sí sola, ya nos marcan la magnitud de lo que ha ocurrido.

El presidente de la ciudad llegó a ha pedir al gobierno la declaración de emergencia nacional y el despliegue del ejército que ha tenido el apoyo de todos los partidos políticos con representación en Ceuta, del Partido Popular a Vox, pasando por el Partido Socialista local y por todas las formaciones, están de acuerdo en algo poco habitual, demostrando que esto no es una oleada migratoria normal.

Esto es un salto cualitativo importante que propicio que el presidente Pedro Sánchez ha comparecieta desde Ceuta, declarando lo ocurrido de una violación de la integridad territorial de España, una actuación (que ha dicho textualmente) que merece nuestro reproche y nuestra condena en el nivel más energico posible.

El presidente del gobierno ha atribuido la entrada masiva a las mafias y a una lectura interesada de la sentencia del tribunal supremo que después abordaremos cuando la realidad es que ha sido Marruecos ( en un movimiento geopolítico responsable de esta violacion territorial) el responsable al ser quien controla la frontera. ¿Y qué dice Marruecos de todo esto? Pues una mentira, diciendo que son las mafias, que ellos no tienen nada que ver.

Pero la realidad es que el movimiento de miles de personas coordinado en cuestión de días y dirigido hacia el mismo punto exacto de la frontera al mismo tiempo no ocurre de forma circunstancial, ya que no hace falta ser un experto para entender ante esta magnitud la complicidad de la policía y el ejército de Marruecos. Las autoridades marroquíes, desde hace tiempo usan este método cuándo Rabat quiere mostrarle a España su descontento.

Huir de la guerra de la pobreza o de la represión es legítimo y toda persona que llegue en esas condiciones merece acogida y respeto a sus derechos humanos , eso no se discute, pero esto es otra cosa es un intento deliberado de Marruecos, auspiciado por Israel y Estados Unidos de presionar y tensar la relación con España y crear división interna en territorio español.

El patrón completo desde el principio es muy esclarecedor ya que solo viéndolo entero se entiende esto que hemos visto en Ceuta, que no es solo un episodio aislado; Ya en el año 1975, con Franco agonizando, el entonces príncipe Juan Carlos viajó al Sáhara español y días después el gobierno firmó los acuerdos que entregaron el territorio a Marruecos y Mauritania sin consultar al pueblo saharaui y sin el referéndum de autodeterminación que naciones unidas llevaba años reclamando, calificandolo el frente polisario esta decisión Española de traición.

El rey Hassan II de Marruecos en esas fechas no mandó tanques, mandó civiles 350.000 desarmados cargando banderas y coreando el Corán marchando hacia la frontera del Sáhara español en lo que él mismo bautizó como la Marcha Verde. La idea era simple convertir a la propia población civil en el ariete de una anexión territorial poniendo a España en la disyuntiva imposible de disparar contra civiles desarmados o ceder el territorio.

Consecuencia, pues España terminó cediendo, ¿había otras vías de resolver lo ocurrido? ¿ podría haberse apoyado en la comunidad internacional?, posiblemente sí, si no fuera porque detrás de esto ya aparecía Estados Unidos junto a Marruecos.

La Marcha Verde no fue solo una jugada del rey de Marruecos, fue una operación con el visto bueno explícito de los Estados Unidos. El secretario de Estado norteamericano de la época, Henry Kissinger, planificó y asesoró a Marruecos para la marcha y en agosto de 1975 cerró el visto bueno definitivo mediante un telegrama en clave enviado desde la embajada de Estados Unidos en Beirut.

La motivación de Washington era doble, en primer lugar evitar que un Sáhara independiente cayera en la órbita de Argelia, entonces alineada con el bloque socialista en plena guerra fría y proteger los intereses económicos en los fosfatos y la pesca de la zona.

Estados Unidos por lo tanto ya diseñó una vez el reparto de un territorio español en favor de Marruecos. Avancemos ahora a mayo de 2021, cuando España autorizó el ingreso del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, gravemente enfermo de Covid-19 para tratarse en un hospital español. Marruecos protestó por esta decisión humanitaria y en menos de 48 horas miles de personas entraron en Ceuta cruzando la frontera, con la gendarmería marroquí prácticamente ausente de sus puestos habituales.

Brahim Gali, presidente de la RASD y secretario general del Frente Polisario.

Fue en aquel momento cuando se dio lugar la entrada masiva más grande registrada en la historia de la ciudad, hasta ahora. Por cierto, también en 2021 los móviles del presidente Pedro Sánchez y de la ministra de Defensa Margarita Robles fueron infectados con el software Pegasus, que la NCO Group, (solo se vende a gobiernos no a particulares) circunstancia que se supo en mayo de 2022, cuando el CNI lo confirmó ante el Congreso. Nunca hubo una atribución oficial a Marruecos, pero Rabat es cliente prioritario del NCO y el espionaje coincidió casualmente con la crisis de Ceuta.

Pero volvamos a este mes de Julio y la cronología de los 10 días previos al estallido. El 15 de julio, la presidenta del Congreso, Armengol, recibió por primera vez en el mismo Congreso a niños saharauis de vacaciones en paz, reivindicando la causa saharagui desde el hemiciclo.

El día 20, Sánchez viajó a Argel a recomponer la relación con Argelia, que llevaba congelada desde el año 2022 por la, nuevamente, traición de España al Sáhara Occidental (apoyo del proyecto de Paz de declarar al Sahara una comunidad autónoma bajo dominio marroqui).

Esta nueva relación entre España y Argelia afecta económicamente a Marruecos, que perdió el peaje del gasoducto Magreb a Europa, que Argelia cerró en 2021 y empezó a mandar gas sin utilizar territorio marroquí.

El día 23, además, el Congreso aprobó una ley de nacionalidad para el pueblo Saharaui y el día 30, coincidiendo con el día del trono de Mohamed VI, estalló la crisis de Ceuta, es decir, cuatro fechas en 10 días. Sáhara el 15, Argelia el 20, la nacionalidad saharaui el 23, y el colapso migratorio el día 30 de Julio resumiendo cada gesto de España se paga.

Marruecos, Estados Unidos y Israel no son, sin embargo, tres actores que coinciden por casualidad , son en la práctica un bloque que lleva construyéndose años y que se formó en diciembre del año 2020, cuando Marruecos entró en los acuerdos de Abraham y normaliza formalmente sus relaciones con Israel.

A cambio de ello, Washington reconoció la soberanía marroquí sobre (un territorio que no es suyo), el Sáhara Occidental. Desde entonces ha sido una alianza militar y de inteligencia con un Marruecos convertido en la pieza que Washington e Israel quieren blindar en el norte de África, cueste lo que cueste a España.

Ya en 2019, Jair Netanyahu el hijo del propio Benjamin Netanyahu, publicó un tuit dirigido a los árabes y musulmanes animándoles a liberar tierras árabes e islámicas ocupadas, ilustrándolo con un mapa de las posesiones españolas en el norte de África, Ceuta y Melilla, los peñones, las chafarinas, todo señalado como territorio pendiente de liberación.

Ese tuit llevaba años pasando desapercibido y ahora está volviendo a circular, porque encaja con lo que estamos viendo en Ceuta, como si lo hubiera escrito ayer.

En diciembre del año 2020, el entonces jefe del Gobierno de Marruecos dijo en televisión, con su cargo oficial y sin ningún tipo de tapujo, que en cuanto se resolviera el tema del Sáhara, llegará el turno de hablar de Ceuta y Melilla tras cinco o seis siglos.

Es decir, el primer ministro de Marruecos anunciando la hoja de ruta que hoy vemos ejecutarse. El mismo día, el mismo 30 de julio, con Ceuta pidiendo auxilio, pasaron tres cosas seguidas.

El secretario de Estado norteamericano felicitó a Mohamed VI y remarcó otra vez que Washington reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara. En la misma linea, el ministro de Exteriores de Israel felicitó también al rey marroquí y prometió reforzar aún más los lazos entre ambos países. Por si esto fuera poca evidencia el embajador de Israel ante las Naciones Unidas, en su propia cuenta oficial, aprovechó exactamente ese momento, exactamente ese día, para acusar a España de mantener enclaves coloniales en África.

Estamos hablando del embajador de Israel ante las Naciones Unidas, atacando la soberanía de un país que estaba pidiendo ayuda por una emergencia cuando 50.000 personas cruzaban el Tarajal. Tres países , el mismo guión, con un mensaje coordinado para presionar al gobierno progresista de España desde fuera y con el apoyo desde dentro de los tontos útiles, Feijóo en el Partido Popular y Abascal en VOX, contribuyendo a criticar a Perdro Sánchez sin denunciar los movimientos oscuros de estos tres países socios necesarios.

Semanas antes, en el Congreso norteamericano se mencionaba por el republicano Mario Díaz-Balart, el presidente del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes ( persona cercana al secretario de Estado, Marco Rubio), desde principios de abril el abierto cuestionamiento de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

El congresista Mario Díaz-Balart. (EFE/Alberto Boal).

En una entrevista el 1 de abril llegó a decir textualmente “Ceuta y Melilla no están en España sino en Marruecos, y que eso es algo que se discute entre amigos y aliados”. A finales de ese mismo mes, bajo su supervisión directa, el Comité de Asignaciones aprobó un informe oficial que dice literalmente “las ciudades administradas por España de Ceuta y Melilla están ubicadas en territorio marroquí, y siguen siendo objeto de las reclamaciones que Marruecos mantiene desde hace tiempo, e insta expresamente a Marco Rubio a mediar entre Madrid y Rabat sobre su futuro”.

Cuando ese mismo hombre advierte que las decisiones de Sánchez tendrán consecuencias, conviene tomarlo muy en serio, ya que su intervención en la política española, para ellos es prioritaria la utilización de Feijóo y Abascal para dinamitar las instituciones españolas desde su falso patriotismo de unos vende patrias.

Hace unos meses en esta misma linea, un analista que trabajó como asesor sobre Irán y Irak en el pentágono a principios de los 2000, destinado después a Irak durante la ocupación estadounidense y que hoy es investigador de uno de los tin-tanks con más influencia en Washington, pidió públicamente al presidente de Estados Unidos que reconociera Ceuta y Melilla como territorio marroquí ocupado.

Días después escribió con todas las letras que Marruecos debería enviar una nueva marcha verde a Ceuta y Melilla y llegó a hablar de excavadoras en la frontera.

Que alguien con ese perfil esté planteando en público por escrito la posibilidad de una incursión civil o militar sobre territorio español y que nadie en Washington le haya desautorizado , debería quitarnos el sueño.¿Pero por qué precisamente el gobierno progresista de España es su objetivo? esta claro es evidente que España ha sido el país de la Unión Europea que más ha protestado por el genocidio que está ocurriendo en Gaza, perpetrado por Israel sobre la población palestina.

España, de hecho, reconoció al estado palestino, aliándose y fomentando junto con otros países de Europa para que acompañaran esta política, y otra cuestión importante se dio en junio de 2025, dentro de la cumbre de la OTAN cuando España se negó a comprometerse con la subida del gasto militar al 5%, lo que Donald Trump exigía a todos los aliados, fue el inicio de los ataques a la soberanía española por parte del imperio , sumado a la decisión del España que volvió a ser de los pocos países de la OTAN que se plantó, que condenó los bombardeos a Irán como una violación del derecho internacional y lo más importante, le negó a Estados Unidos el uso de las bases militares conjuntas de Rota y Morón para operar contra Irán.

Y todo esto sabiendo de una letra pequeña de un tratado que lleva más de 70 años firmado, donde el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, el de la Alianza Atlántica, obliga a todos los países aliados a defender a cualquier miembro que sufra una agresión. Pero el artículo 6, el que define exactamente dónde se aplica esa obligación, deja fuera a Ceuta y Melilla por estar en territorio africano, ¿Estamos tardando para salir de la OTAN? Posiblemente sí.

La respuesta de Donald Trump fue decir literalmente que España es un problema, con esta cronología de junio de 2025, a marzo del 2026, causas que provocaron que en el mes abril, el congresista republicano Mario Díaz-Balart impulsó una enmienda en un informe de un comité del Congreso de Estados Unidos que define a Ceuta y Melilla como ciudades en territorio marroquí y pide mediar en su estatus en el Congreso americano,

España para Israel y Estados Unidos es el socio europeo incómodo que hay que enseñar a comportarse de la mano de un Marruecos aliado del sionismo y la ultraderecha de Donald Trump, que mira con amor a sus marionetas o tontos útiles Abascal y Feijóo, los fogoneros españoles de esta película que buscan el odio entre españoles desde el falso patriotismo y la pérdida de soberanía nacional Española.

Los cómplices no necesitan firmar nada en público sobre lo que piensan del gobierno progresista de España o de su soberanía nacional, es mas que evidente, si a esto simamos lo que dijo el hijo del primer ministro Netanyahu en el 2019, y hoy lo repite un embajador de Israel ante las Naciones Unidas, lo.mismo que escribió un congresista republicano en abril y lo sostiene con hechos el propio gobierno de Estados Unidos, o el mirar para otro lado del Partido Popular y VOX sin querer reconocer la verdad .

Triste que contra peor mejor, siendo su único objetivo ser cómplices necesarios en territorio español de las campañas sionistas e imperialistas del odio a España.

Marruecos presiona con vidas humanas en el estrecho para chantajear a España. Washington se blinda con reconocimiento diplomático, con carreteras con el nombre de su presidente y con un informe del Congreso que cuestiona nuestra soberanía. Israel lo remata acusando a España de colonialismo el mismo día que Feijóo y Abascal, señalan al presidente del gobierno Pedro Sánchez , en fin todo cierra en esta campaña organizada y orquestada desde la oposición en España, Marruecos, Estados Unidos e Israel.

Ojalá la ciudadanía de España tome nota y entienda que ni Estados Unidos, ni Israel, ni, por supuesto, Marruecos son aliados de España, como así nos hacen creer la derecha y la ultraderecha española , tras una movilización de miles de personas por parte del rey Mohamed VI hacia un único punto en cuestión como es Ceuta.

Eso necesita, como mínimo, la permisividad sobre el terreno y quien controla ese terreno es Marruecos, también el relato necedita toda una logística informativa mundial para blanquear un engaño de desgaste. España depende en la práctica de que la Policía Marroquí colabore en contener esa frontera y los acuerdos apenas se han aplicado en tres décadas precisamente porque su cumplimiento depende de la voluntad política de Rabat en cada momento.

Es decir, el propio diseño del sistema lleva 30 años dándole a Marruecos la llave de esta puerta. Lo único que cambia ahora es cuando decide usarla para ejercer presión sobre la política exterior de España.

Y mientras esto o ocurre en el exterior en España se mueven otraa piezas sincronizadas para crear una grieta entre españoles, con un Santiago Abascal concediendo entrevistas en la que dijo textualmente “ Yo no pienso que Marruecos sea el enemigo” o un Feijóo donde en estas últimas declaraciones públicas han obviado responsabilizar a Marruecos, porque precisamente Santiago Abascal y Núñez Feijóo , la ultraderecha española son aliados interesados de los que están atacando en nuestra patria.

Precisamente lo que le interesa a Marruecos, a Israel , Washington o está derecha y ultraderecha española, es que España tenga una división social que polarice a la sociedad entre sí y sobre todo criminalice a la población migrante a la que están utilizando como moneda de cambio. Estamos viendo barbaridades racistas en Ceuta y actuaciones que no hacen más que reproducir las lógicas interesadas de Tel Aviv, de Washington y de Rabat.

Criminalizar a la población migrante culpabilizar a los marroquíes que han cruzado la frontera en vez de a los verdaderos responsables, son la consecuencia de esta alianza geopolítica que ha desencadenado que su mayor aliado Abascal señale a Pedro Sánchez como único responsable de sus consecuencias. En ningún momento pone el foco en el Rey de Marruecos como origen de lo que él califica de invasión.

Pero aquí no hay ningún ejército invadiendo nada, so hay un régimen de monarquía absoluta que empuja a su propia gente, hacia una frontera para cobrarle una factura política a España. Si de verdad se quiere hablar de invasión, la única invasión real en esta historia es la del rey de Marruecos entrando en la soberanía y en la política interior española, usando personas como munición sacrificando a su propio pueblo para que muera en el mar.

El foco tiene que estar ahí, no en el pueblo al que empuja el agua. Esta crisis no sólo presiona a España desde fuera, si no que la está debilitando desde dentro, en dos frentes a la vez, con el beneplácito y el apoyo de Feijóo y Abascal, grandes beneficiados, donde primero ponen contra las cuerdas al gobierno, le obliga a improvisar una respuesta a una emergencia que no controla y segundo alimenta exactamente el marco discursivo de toda la extrema derecha europea, el de la invasión.

Cada imagen de gente cruzando en masa refuerza ese relato tramposo. Esto es lo que significa guerra híbrida, presionar con flujos migratorios, tiempos diplomáticos y presión económica para debilitar a un estado rival por dentro sin necesidad de tanques ni de misiles.

España no está en ninguna guerra convencional con nadie, pero sí está presionada con las herramientas propias de un conflicto híbrido. Por lo tanto, fingir que esto es fruto de una crisis humanitaria propia de los flujos migratorios es no querer ver la imágen completa y no querer entender nada de los intereses geopolíticos en esta cuestión.

Algo que tiene que quedar claro es que Ceuta y Melilla no son colonias. Melilla pasó a la corona de Castilla en el año 1497. Ceuta incorporó la corona española en 1668 tras el Tratado de Lisboa después de haber estado bajo la unión de las coronas ibéricas desde 1580.

La dinastía marroquí (la que hoy gobierna Marruecos), no se instauraba hasta 1666, es decir, Castilla y la monarquía hispánica ya estaban presentes en Ceuta y Melilla antes de que existiera el propio Marruecos que hoy la reclama.

El argumento de fondo de toda descolonización se apoya en algo muy concreto. “Una población autóctona que fue sometida, desplazada, gobernada sin consentimiento por una potencia extranjera”. con repasar los procesos de descolonización reales del siglo XX, cualquiera podrá comprobar que en África o en cualquier otro continente se encuentra siempre lo mismo un pueblo propio, con identidad, con lengua y con territorio previo al que se le impuso un poder ajeno, algo que no sucede con Ceuta o Melilla.

Nuca hubo un pueblo ceutí o melillense previo que fuera sometido por España y no hubo un estado marroquí anterior del que esos territorios se segregaran a la fuerza.

Porque Marruecos como estado, tal y como lo conocemos, todavía no existía cuando España ya estaba allí. La población de Ceuta y Melilla es hoy y ha sido durante generaciones, población española, con nacionalidad española, con arraigo español y con voluntad expresada de seguir siéndolo.

No hay ningún pueblo indígena reivindicando su liberación, lo que hay es una dictadura bajo el poder absoluto de un Rey dictador MohamedVI, que oprime al pueblo Saharaui y que oprime a su propia población, a la vez que reivindica un territorio ajeno con el argumento de la cercanía geográfica, que es exactamente el mismo argumento que llevado al extremo podría usar cualquier país para reclamar el territorio de cualquier otro país fronterizo.

Lo que queda claro que Donald Trump, Mohamed VI y Netanyahu son socios en estos ataques a la soberanía española y los falsos patriotas líderes de la ultraderecha española, Núñez Feijóo junto a Santiago Abascal son sus marionetas, que venden su propia patria para justificar un golpe de estado al gobierno progresista legalmente elegido. Falsos patriotas españoles amigos de sionistas israelíes, fascistas americanos y monarquías absolutas con el apoyo de la Italia Meloni y la Francia de Macron , en Europa, que se apresuraron a señalar al gobierno español y a cerrar fronteras. esto no es casualidad, es algo organizado desde las garras del imperio, esto no es una crisis migratoria es una crisis política.

Sitio protegido por Google reCAPTCHA. Ver políticas de privacidad y términos de servicio.

Desarrollo Web Efemosse