Demoledor artículo del New York Times contra María Corina Machado.

Demoledor artículo del New York Times contra María Corina Machado que explica las razones por las que Trump desestimó a lo que muchos hemos llamado como la «opoficción».

Trump y el secretario de Estado Marco Rubio entendieron que si Estados Unidos intentaba respaldar a la oposición, podría desestabilizar aún más el país y requerir una presencia militar más sólida en su interior. Un análisis clasificado de la CIA reflejaba esa opinión.

Los altos funcionarios estadounidenses se sentían frustrados con sus evaluaciones sobre la fortaleza de Maduro, ya que consideraban que los informes de Maria Corina Machado eran inexactos. También se mostraron escépticos sobre su capacidad para hacerse con el poder en Venezuela.

Por otra parte Richard Grenell, enviado de Trump, se reunió varias veces con los representantes de Machado y les pidió que organizaran una reunión en persona con Machado en Caracas y que le facilitaran una lista de los presos políticos que querían liberar. Pero la reunión en persona nunca se produjo y Machado se negó a reunirse con el enviado de Trump.

La verdad segun New York Times es que Machado y su equipo ignoraron la solicitud de Trump de una lista de presos políticos demostrando que su unico objetivo era el poder a toda costa y no importandole las personas detenidas , utilizandolas como argumento político y electoral , aunque Grenell presionó repetidamente a Machado para que esbozara su plan para poner en el cargo a su candidato sustituto, Edmundo González, después de que se le prohibiera presentarse nunca le dio algo concreto estirándose que la verdadera realidad es que quería ser presidenta a toda costa y de cualquier forma.

Cualquier opcion de apoyo a Corina Machado se frustró cuando ella no expresó ideas concretas sobre cómo poner en el poder al gobierno elegido democráticamente, Machado estaba molesta porque Grenell no denunció enérgicamente a Maduro como ilegítimo. Grenell dijo a su equipo que tal declaración, aunque cierta, habría socavado su labor diplomática.

El rechazo categórico de cualquier conversación o contacto con el Gobierno de Maduro ha sido la base de la estrategia política de Machado, pero ha mermado su capacidad para construir una coalición más amplia capaz de permitirle aspirar al poder.

El apoyo inequívoco de Machado a las sanciones ha destruido sus relaciones con la élite empresarial venezolana, que había establecido un modus vivendi con Maduro para seguir trabajando en el país tras un cuarto de siglo de gobierno.

Los asesores económicos de Machado han argumentado en varias ocasiones que cada dólar que entraba en Venezuela era un dólar para Maduro, una postura radical que había alienado a muchos miembros de la sociedad civil venezolana que trabajaban para mejorar las condiciones de vida en el país.-

Su mensaje había comenzado a reflejar cada vez más las opiniones de la diáspora y se había desviado de la realidad de las personas que permanecían en Venezuela.

El equipo y los aliados de Machado en el exilio recurrieron a las redes sociales para atacar y desacreditar a las figuras públicas cuyo trabajo se desviaba de sus opiniones. Estas acciones le costaron a Machado el apoyo de muchos empresarios estadounidenses y venezolanos que tenían intereses en Venezuela e influencia en el entorno de Trump.

Orlando J. Pérez, profesor de ciencias políticas en la Universidad del Norte de Texas en Dallas, dijo sobre Machado y sus aliados: «No tienen las palancas del poder. No tienen las instituciones y, sin nuestra ayuda, no van a volver al poder en Venezuela».

La realidad que para Estados Unidos , la verdadera oposición Venezolana o el empresariado , hoy Maria Corina Machado no es una persona confiable al no ser dialogista y estar llena de odio.

(EFE/Ronald Peña)
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