Por Walter C. Medina.
ENTREVISTA A CARLOS RAIMUNDI
El ex Embajador argentino de la Organización de Estados Americanos (OEA) y ex Diputado de la Nación por la provincia de Buenos Aires, Carlos Raimundi, dialogó con Francisco López durante el bloque “La Entrevista” del programa radial “Cenizas de Babilonia-Diáspora Española” que emite AM830 Radio del Pueblo.
Raimundi, docente universitario, explicó el impacto que tuvo la cadena nacional del presidente Javier Milei en la que se refirió a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. “Tengo estudiantes de distintas extracciones socio-económicas. Y a pesar de que muchos de ellos no son partidarios de Milei, les ha caído bien. Yo estaba convencido de que iba a tomar el tema de Malvinas más cerca de la elección del año que viene, pero pasó unas semanas tan deplorable, de tanto descenso de su imagen y de la confianza del electorado, que adelantó ese golpe de impacto, ese golpe de efecto. Yo no lo veo como un avance en la soberanía de Argentina, sino más bien como una transferencia de colonialismo, del Reino Unido a Trump”, sostuvo.

Raimundi se refirió además sobre la situación económica que atraviesa Argentina explicando que “el proyecto del Imperio, de sus alianzas con Milei y sus seguidores, es convertir a la Argentina en Perú, en donde las variables macro-económicas funcionan desde hace mucho tiempo muy bien, pero con ochenta por ciento de pobreza”.
Al igual que lo hiciera el General Leopoldo Fortunato Galtieri en 1982 -cuando el gobierno de facto estaba en su momento más frágil- el presidente Javier Milei se ha pronunciado a favor de la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas, un tema que no formaba parte de su agenda, y sobre el cual, además, tenía una postura ambigua.
¿Por qué crees que ha dado este giro en este momento?
Los contextos son diferentes entre aquel episodio de 1982 y éste. Y es la presencia de un gobierno que apela a una causa sentida trasversalmente por todo el pueblo argentino de recuperar la soberanía sobre las Islas Malvinas, en el marco de una política integral de este gobierno, que es exactamente la opuesta; es decir, de entrega de la soberanía.
Yo lo que he notado, y lo digo con conocimiento porque he hecho una encuesta en las aulas en las que a mí me toca afrontar en condición de docente en distintas universidades; y además tengo estudiantes de distintas extracciones socio-económicas, de distintos medio-ambientes que vienen al aula. Y a pesar de que muchos de ellos no son partidarios de Milei, les ha caído bien. Así que indudablemente han hecho un trabajo de medición del impacto.
Yo estaba convencido de que Milei iba a tomar el tema de Malvinas más cerca de la elección del año que viene, pero pasó unas semanas tan deplorable, de tanto descenso de su imagen y de la confianza del electorado, que adelantó ese golpe de impacto, ese golpe de efecto.
Yo no lo veo como un avance en la soberanía de Argentina, sino más bien como una transferencia de colonialismo, del Reino Unido a Trump; pero de ninguna manera que la Argentina va a gozar de los beneficios, porque él planteaba que la Argentina tiene que usufructuar de la riqueza petrolera, etc, etc; pero la verdad lo que viene haciendo Milei es entregar al saqueo tanto a los recursos petroleros como pesqueros, como los cultivos, las tierras, la minería, los minerales críticos, la energía, así que es absolutamente contradictorio, pero lo que hay que reconocer es que actuaron con cierta inteligencia porque hay gente que ingenuamente ha creído en esa reivindicación de soberanía en un gobierno que entrega los intereses del país en todos los demás aspectos.
Si tuvieras que definir la economía argentina, ¿crees que está tocando fondo o todavía queda por penar a la sociedad y a la clase trabajadora, los jubilados y los más desfavorecidos?
La economía no se puede medir en sí misma con independencia de los sectores sociales a los que favorece o desfavorece. Si vos tomás cuatro grandes columnas de negocios en la Argentina, que son minería, petróleo, agro-negocios y energía, serían cuatro edificios que están atravesados por una plataforma común, que es el sector financiero, a esos actores les va extraordinariamente bien.
Esos actores acumulan una capa de dólares muy nutritiva, muy sustanciosa, pero que ni siquiera ingresan al país porque son sectores que están vinculados a la economía externa. Si vos tomás al noventa por ciento restante de la población, tenés una economía caótica.
El gran problema es que –y ese es el proyecto del Imperio, de sus alianzas con Milei y sus seguidores- es convertir a la Argentina en Perú, en donde las variables macro-económicas funcionan desde hace mucho tiempo muy bien. Cuando uno mira cómo está la relación de deuda-producto, de deuda-importaciones, el nivel de inflación, el déficit fiscal, es una macro-economía sana, pero con un ochenta por ciento de pobreza, porque la política está en una crisis permanente, por eso los presidentes no han durado más que unos meses en los últimos diez años.
Desde el año 2016 hasta ahora, Perú ya está contando su décimo presidente, lo cual habla de una inestabilidad de la política muy grande que está ensimismada en resolver su crisis endogámica. Pero al poder económico le viene muy bien esto, porque al tener a la política en crisis permanente no actúa, no interviene en disputar la distribución social de los beneficios de esa macro-economía tan sana.
Por eso en Perú tiene mucho más poder el presidente del Banco Central que ya hace veinte años que está, que el presidente de la república. Y a eso va la Argentina; a que estos grandes grupos financieros, que manejan estas áreas de la macro-economía, se queden con todos los recursos del país, al precio de tener una sociedad cada vez más empobrecida y en estado cada vez más crítico.
Respecto del caso Cerimedo, que ha saltado a las portadas de los diarios en las últimas semanas, ¿hasta dónde crees que llegan los tentáculos de Fernando Cerimedo en Argentina?
Es el Plan Cóndor, es un plan regional. Las dictaduras de los años 80s estaban coordinadas para que en distintos lugares del continente se aplicara la misma política represiva, independientemente de la nacionalidad de la militancia que era condenada a la violación de los Derechos Humanos.
En este caso es un Plan Cóndor; es decir, un plan regional, donde el partido militar está siendo reemplazado por el partido judicial que es la herramienta del lawfare, la persecución a los líderes; y por el partido tecnológico. Cerimedo es un instrumento de una metodología de algoritmos que no solamente se mete con el comercio, con las transacciones materiales o con la moneda, sino que se mete con la manipulación de los comportamientos pre-electorales de la población, generando climas.
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