Por Walter C. Medina
ENTREVISTA A GAHELA CARI.
Desde Perú, la candidata a Diputada por Nuevo Perú, Gahela Cari, dialogó con Francisco López para el programa radial “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española”, que emite AM830 Radio del Pueblo. Activista, defensora de Cuerpos y Territorios, doctorada en Derecho además por la Universidad Nacional de San Luis Gonzaga, Gahela Cari ha trabajado además en la industria agraria, integró la Asociación de Jóvenes Campesinos del Valle de Pisco, y en Lima, además, se recibió de Técnica en Administración de Empresas.
Durante la entrevista con Francisco López, la candidata por Nuevo Perú sostuvo que su presencia en la Cámara de Diputados significa habla de su vocación de servicio “Soy una persona que ha luchado; no soy alguien que aparece en época electoral. Vengo del movimiento agrario, del movimiento indígena, campesino, de diversidad sexual y de género, que nace de los feminismos, pero de un feminismo anti-capitalista, anti-patriarcal, pero sobre todo con un serio compromiso con la clase trabajadora, con los más pobres de este país. A mí me preocupa la vida de todas las personas, y por eso hago política”.
Estuviste detenida hace un tiempo, luego de una manifestación pacífica. ¿Puedes contarnos cuál era el reclamo y por qué te detuvieron?
Yo además de ser candidata de la Alianza Venceremos, con el número 5 para la Cámara de Diputados, soy una persona que ha dedicado su vida a la lucha por los derechos, sobre todo, de quienes menos tienen. Yo vengo trabajando con pueblos indígenas, con población de la diversidad sexual y de género, enfrentando al régimen, a los grupos de poder económico, peleando por construir una mejor calidad de vida para los peruanos y peruanas, y para las personas que sin ser peruanos y peruanas viven en este país.
A lo largo de todo este tiempo nos hemos enfrentado contra un régimen que en la práctica ha pisoteado los derechos los peruanos y peruanas, que ha precarizado los derechos laborales, que ha empujado a la precariedad a las personas de este país, que le ha dado grandes beneficios a las agro-explotadoras, a los grandes empresarios, a los banqueros y hasta las tragamonedas, en lugar de proteger a las personas, sobre todo a las más pobres.
Y en este contexto, el pasado 16 de febrero, junto a otra compañeras, la mayoría de ella adultas mayores, hicimos un acto de protesta; y estando grabando un video contra el Congreso peruano, porque el Congreso de este país está mayoritariamente ocupado por un grupo enorme de políticos mafiosos que han pisoteado no solamente los derechos del pueblo peruano, sino que además han capturado las instituciones.
La salida de José Jerí no representaba un cambio positivo para el país sino que iba a traer consigo un cambio minúsculo. Y no nos equivocamos, porque han elegido a José María Balcazar, que es un tipo que está investigado por distintos delitos y que entre sus propuestas plantea que las niñas puedan casarse. Nosotras éramos apenas siete personas, la mayoría de ellas mujeres adultas mayores; y teníamos en la mano una pancarta, no teníamos bombas, ni pistolas, no pusimos en riesgo la seguridad de nadie, no interrumpimos el espacio de nadie.
Los que en realidad vinieron a obstaculizar el paso y a generar un caos fue la policía, a pesar de que nosotros procedimos a retirarnos. Aun así terminaron reprimiendo brutalmente a mis compañeras y a mí, y yo me enfrenté a ese abuso policial que acabó con una detención arbitraria en medio de insultos transfóbicos hacia mi persona y en medio de un trato muy humillante, porque no había necesidad de que me tiraran del cabello o me rompieran la ropa. Pero esto que me sucedió no es un hecho aislado, es algo que pasa muy a menudo cuando una voz incómoda se alza contra los grupos de poder económico o cuando reclamamos y exigimos derechos.
Ha pasado aquí en Perú durante las jornadas de protesta contra Dina; la policía acabó con la vida de más de cincuenta peruanos y peruanas, incluso algunos aseguran que son más de cien las personas que fueron asesinadas en manos de las fuerzas del “orden”.
Y esto no es algo que suceda solamente aquí en Perú; es algo que ha pasado a lo largo de la historia en varios momentos, hay masacres y mucha persecución a líderes indígenas, a dirigentes sociales, a políticos opositores al régimen de turno. Y esto pasa también en Argentina. Yo quiero solidarizarme con las personas que han sido brutalmente reprimidas por el régimen de Milei cuando han salido a reclamar y a exigir derechos laborales, o cuando los adultos mayores han salido a reclamar una jubilación digna.
Esto no hace más que demostrar la necesidad de tener que abolir estas instituciones que nacen con el objetivo de brindar seguridad a nuestros pueblos, pero que en la práctica son utilizados por los grupos de poder para reprimir al pueblo cuando exige derechos. Hay que abolir estas instituciones y construir instituciones que verdaderamente protejan al pueblo peruano, y esa es una de mis propuestas como candidata a la Cámara de Diputados con el número 5 de la Alianza Venceremos por Lima.
Tú te defines como mujer transfeminista, migrante, animalista, ambientalista, afro-andina e hija de campesinos en un país sin leyes de Identidad de Género, sin normas que protejan a las personas LGTBI de crímenes de odio. ¿Qué crees que puedes aportar si la gente te elige?
Yo me identifico travesti, como anti-capitalista, como socialista, como comunista. A mí me han dado varios términos. Cada vez que salgo a la calle a pelear por la Amazonía me dicen roja, izquierdista, terrorista. Cada vez que salgo a pelear por los derechos laborales me dicen lo mismo; cuando salgo a pedir protección para las mujeres, cuando me enfrento al sistema patriarcal y al machismo me dicen lo mismo. Más allá de los términos, yo me identifico como travesti, esa es mi identidad.
Pero además de ser travesti yo soy parte de una clase trabajadora; soy parte de una población que ha sido precarizada, porque en Perú, durante los últimos regímenes, que han sido ampliamente de derecha, que en lugar de resolver los problemas del país han terminado acumulando riquezas en un pequeño sector de la población.
Como parte de todo este proceso que viven nuestros pueblos, no solo de resistencia sino también de lucha, mi presencia en la Cámara de Diputados lo que brinda es que una persona que ha luchado, y que tiene vocación de servicios, tenga un escaño al servicio del pueblo.
Yo no soy alguien que aparece en época electoral, sin que viene del movimiento agrario, del movimiento indígena, campesino, de diversidad sexual y de género, que nace de los feminismos, pero de un feminismo anti-capitalista, anti-patriarcal, pero sobre todo con un serio compromiso con la clase trabajadora, con los más pobres de este país. A mí me preocupa la vida de todas las personas, y por eso hago política.
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