“El sistema político boliviano está sufriendo una atomización muy importante”

Por Walter C. Medina

ENTREVISTA A GABRIELA MONTAÑO

A pocos días de que Bolivia celebre elecciones sub-nacionales, Gabriela Montaño, Doctora, Política e integrante de la CELAG, dialogó con Francisco López acerca de las expectativas que vine el país.

Entrevistada por Francisco López para el programa radial “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española” (AM830 Radio del Pueblo), Montaño sostuvo que “el sistema político boliviano está sufriendo una atomización muy importante, porque no se trata de una división o fragmentación de la izquierda solamente, sino que, como no sucedía desde hace muchísimas décadas en Bolivia, en estas elecciones el promedio de cantidad de candidaturas por municipio y por gobernación, son doce o trece candidaturas”.

¿En qué consisten las elecciones sub-nacionales que se desarrollarán en Bolivia en el mes de marzo?

Se trata de elecciones en las nueve gobernaciones del país, en los más de trescientos municipios. En estas elecciones se elige a gobernadores y gobernadoras, a asambleístas departamentales; lo que para otros países serían provincias o Estados, en Bolivia se llaman departamentos. So nueve, y por lo tanto hay nueve elecciones a la gobernación; asambleístas departamentales, alcaldes y alcaldesas municipales y concejales municipales.

Son miles de autoridades que se eligen en el país, y esta elección tiene características algo diferente a las que puede haber en otros países, puesto que son entidades autónomas, tienen cierto grado de autonomía, ya que Bolivia es un país autonómico. Son autoridades que en algunos de los ámbitos tienen la capacidad de legislar, de ejecutar proyectos, y tienen la capacidad de decidir sus políticas públicas.

¿Cómo se están desarrollando estos primeros días del gobierno de Rodrigo Paz? ¿Está dentro de los cálculos que estimaba la gente en cuanto a los recortes, la mano dura y el ajuste?

Ya han pasado más de cien días de la posesión de Rodrigo Paz como presidente, y en estos cien días ha habido intentos duros por parte del gobierno, por ejemplo con un decreto, en 5503, que era un intento de abrir las puertas a una lógica reprivatizadora de los recursos naturales, una lógica entreguista de esos recursos naturales a empresas transnacionales; pero además con la visión de destruir por dentro el Estado, debilitar todas las estructuras del Estado.

Este decreto también elevaba los precios de los combustibles. Hubo una enorme movilización en todo el país, convocada fundamentalmente por la Central Obrera Boliviana y ampliamente respaldada por los sectores campesinos del país, que fueron quienes garantizaron una enorme cantidad de puntos de bloqueo en muchas carreteras de país, y entonces Rodrigo Paz tuvo que retroceder.

Yo considero que esta fue una victoria del bloque popular, defendiendo las conquistas que se tuvieron en todos los gobiernos del MAS, defendiendo además la posibilidad de poner un freno a ese retorno a un neoliberalismo tajante. Se acordó con la Central Obrera Boliviana finalmente incrementar los precios de los combustibles porque no era sostenible mantener los precios como estaban, pero se tiró para atrás todas aquellas reformas estructurales que pretendía hacer en lo económico el gobierno de Paz.

GABRIELA MONTAÑO

Esa victoria del Bloque Popular fue una primera victoria que demuestra que en Bolivia probablemente no sea tan sencillo para la derecha y la ultra-derecha implementar agendas ortodoxas, de recorte social y de destrucción del Estado. Es una primera victoria, y veremos hacia adelante cómo esto avanza.

El gobierno de Paz en estas últimas dos semanas anunció el envío a la Asamblea Legislativa Plurinacional varios proyectos de ley que intentan recoger algunos de los elementos que tenía ese decreto 5503, sin embargo la Asamblea no tiene casi una representación de los sectores populares, debido a la gran fragmentación que hubo del MAS en su momento, y hay apenas ocio parlamentarios que entraron por la fórmula liderada por Andrónico Rodríguez; por lo tanto no hay muchas posibilidades de un freno legislativo, pero sí se ha demostrado que la calle sí puede ser un freno a políticas que pretenden la vuelta al pasado.

Esto dificultó que el Bloque Popular tenga representación en sus alcaldías, en sus gobernaciones. Pero en una parte importante del país se ha logrado inscribir a candidatos y candidatas a través de otra alianza en la que forma parte la sigla del Movimiento al Socialismo y alguna otra sigla, como una sigla del Alto, que es la Alianza Para los Pueblos se ha inscripto una parte importante de la candidatura del Bloque Popular.

Las fuerzas que no se presentaron o que pidieron el voto en blanco, ¿van a participar de estas elecciones sub-nacionales?

Hay grandes temas que tocas sobre estas elecciones. En primer lugar decir que además de la proscripción que hubo en su momento al Bloque Popular proscribiendo la candidatura de Evo Morales en las elecciones nacionales, pues en estas sub-nacionales se ha vuelto a repetir el esquema. Todos los sectores populares que habían respaldado en la primera vuelta de elecciones generales el voto nulo, se plantearon una alianza con un partido que se llama Morena, que tiene como líder a la actual alcaldesa del Alto, Eva Copa.

Sin embargo, a pocas horas de que se cierren las inscripciones de las candidaturas, el Tribunal Supremo Electoral decidió que Morena no podía participar en las elecciones sub-nacionales; entonces ya se está volviendo un esquema que corre por el continente. Ya no solamente es la fórmula que ya conocíamos, de la utilización del órgano judicial para la persecución política de los liderazgos de izquierda, sino que también ahora se utiliza a los órganos electorales; lo hemos visto en Colombia en las últimas semanas con el Pacto Histórico y esa imposibilidad que tuvo de participar en la consulta y generar un bloque de unidad de la izquierda en Colombia.

Pues en Bolivia a horas de que se cierren las inscripciones de candidaturas, el Tribunal Supremo Electoral se bajó la sigla de Morena y Morena no puede participar en estas elecciones sub-nacionales. Sin embargo hay una fragmentación también allí porque hay otras candidaturas que decidieron participar en el ámbito local con otras siglas de agrupaciones ciudadanas más locales en municipios de algunos lugares del país, inclusive en gobernaciones.

Yo diría que el sistema político boliviano está sufriendo una atomización muy importante, porque no se trata de una división o fragmentación de la izquierda solamente, sino que, como no sucedía desde hace muchísimas décadas en Bolivia, en estas elecciones el promedio de cantidad de candidaturas por municipio y por gobernación, son doce o trece candidaturas.

Enlace de la Entrevista :

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