{"id":11585,"date":"2025-12-24T14:30:06","date_gmt":"2025-12-24T17:30:06","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/?p=11585"},"modified":"2025-12-24T14:30:07","modified_gmt":"2025-12-24T17:30:07","slug":"despues-de-trump","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/despues-de-trump\/","title":{"rendered":"DESPU\u00c9S DE TRUMP"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Fernando Ortega de El Bergued\u00e1,  Catalunya. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el problema ya no es qui\u00e9n gobierna, sino c\u00f3mo se gobierna. Durante a\u00f1os, una parte importante del debate pol\u00edtico internacional se ha organizado alrededor de una esperanza silenciosa: que Trump pase. Que el tiempo haga su trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Que la anomal\u00eda se agote por desgaste y el sistema recupere, m\u00e1s o menos intacto, su forma anterior. No siempre se dice as\u00ed, a veces se formula como \u201cresistir\u201d, otras como \u201ccontener da\u00f1os\u201d, otras como \u201cesperar a las pr\u00f3ximas elecciones\u201d. Pero el n\u00facleo es el mismo: aguantar hasta que Trump desaparezca del escenario y confiar en que, con \u00e9l, desaparezca tambi\u00e9n lo que representa.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese planteamiento tiene un problema grave: confunde a Trump con el problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Trump, a estas alturas, ya no es el problema, es el sintoma. La pregunta que deber\u00eda inquietarnos no es cu\u00e1ndo se va Trump, sino qu\u00e9 queda cuando Trump se va. Porque todo indica que lo que ha puesto en marcha no depende exclusivamente de su figura. <\/p>\n\n\n\n<p>Depende de algo m\u00e1s profundo: una forma de ejercer el poder que ha demostrado ser eficaz en el mundo actual.El error de la espera.<\/p>\n\n\n\n<p>La espera es una estrategia cuando el entorno es estable. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las reglas siguen vigentes, cuando el marco institucional aguanta y cuando el adversario juega \u2014aunque sea de mala fe\u2014 dentro de ciertos l\u00edmites.Pero ese ya no es el escenario.Esperar supone asumir que existe un \u201cantes\u201d al que se puede volver. <\/p>\n\n\n\n<p>Que el mundo previo a Trump sigue disponible, intacto, esperando a ser reactivado. Como si el da\u00f1o fuera superficial. <\/p>\n\n\n\n<p>Como si bastara con cambiar de nombre en la Casa Blanca para que todo encaje de nuevo.Ese supuesto es falso.Trump no irrumpe en un sistema sano. Llega a un mundo ya erosionado: instituciones debilitadas, desigualdades estructurales, Estados con menos capacidad real de intervenci\u00f3n y sociedades atravesadas por el miedo, la precariedad y la sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida de control. Trump no crea ese contexto. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo explota. Y al hacerlo, lo acelera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, incluso si Trump se va, el terreno que deja atr\u00e1s no es neutro. Es un terreno ya transformado.Cuando el estilo se convierte en estructuraDurante mucho tiempo, el trumpismo se ha descrito como un exceso personal: demasiado ruidoso, demasiado vulgar, demasiado imprevisible. <\/p>\n\n\n\n<p>Esa lectura tranquiliza. <\/p>\n\n\n\n<p>Si el problema es el personaje, basta con que desaparezca el personaje.Pero el trumpismo no es solo un estilo comunicativo. Es una arquitectura de poder que ya ha demostrado ser funcional.<\/p>\n\n\n\n<p>Concentraci\u00f3n del poder ejecutivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Debilitamiento sistem\u00e1tico de los intermediarios. Desprecio por los contrapesos institucionales.Polarizaci\u00f3n permanente como m\u00e9todo de gobierno.Uso instrumental del Estado en beneficio de bloques concretos. Nada de eso depende del tono de Trump ni de su personalidad. Son decisiones pol\u00edticas replicables. De hecho, ya lo est\u00e1n siendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un sucesor menos estridente, m\u00e1s disciplinado y con mejor relaci\u00f3n con las \u00e9lites puede mantener ese esquema sin provocar alarma social. Y ah\u00ed aparece el verdadero riesgo: cuando lo excepcional se normaliza, deja de percibirse como amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay ruptura. Hay adaptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La normalizaci\u00f3n silenciosaSi el trumpismo se consolida sin Trump, no asistiremos a un colapso espectacular de la democracia. No habr\u00e1 un gran momento fundacional del autoritarismo. Lo que veremos ser\u00e1 algo mucho m\u00e1s sutil \u2014y m\u00e1s peligroso\u2014: la erosi\u00f3n por costumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Menos titulares escandalosos.Menos indignaci\u00f3n. Menos movilizaci\u00f3n. Y, al mismo tiempo, menos l\u00edmites efectivos al poder, menos mediaciones reales y menos capacidad de control ciudadano. La democracia no se derrumba; se vuelve m\u00e1s d\u00e9bil, se adapta a un entorno m\u00e1s duro, m\u00e1s desigual y menos garantista. Ese escenario no es solo compatible con muchos intereses; es c\u00f3modo para algunos de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n puede convivir con el mundo post-Trump? No todo el mundo pierde en este nuevo equilibrio. De hecho, hay actores que se mueven con soltura en \u00e9l. Una parte de la derecha moderada puede adaptarse sin demasiados problemas. Mientras se mantenga el orden, la estabilidad macroecon\u00f3mica y la previsibilidad para los negocios, la degradaci\u00f3n democr\u00e1tica se percibe como un coste asumible.<\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo econ\u00f3mico ha demostrado una enorme capacidad de acomodaci\u00f3n. Puede operar en marcos institucionales m\u00e1s duros siempre que las reglas clave del mercado sigan protegidas. Y determinadas \u00e9lites econ\u00f3micas incluso ganan margen en escenarios menos regulados, m\u00e1s arbitrarios y m\u00e1s dependientes de la relaci\u00f3n directa con el poder.Trump incomoda.<\/p>\n\n\n\n<p>El trumpismo administrado resulta tolerable.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la democracia deja de ser un suelo compartido y pasa a ser un obst\u00e1culo negociable, la urgencia por defenderla desaparece. Un problema de r\u00e9gimen, no de ideolog\u00eda. Por eso, reducir el trumpismo a una disputa ideol\u00f3gica es un error estrat\u00e9gico.<\/p>\n\n\n\n<p> No estamos ante un simple enfrentamiento entre izquierda y derecha. Estamos ante una transformaci\u00f3n del modo de gobernar. Lo que est\u00e1 en juego no es solo qu\u00e9 pol\u00edticas se aplican, sino qu\u00e9 l\u00edmites acepta el poder. <\/p>\n\n\n\n<p>Si las reglas valen tambi\u00e9n para los fuertes. Si el conflicto sigue estando regulado o se convierte en pura correlaci\u00f3n de fuerzas.Y en ese punto, la izquierda llega especialmente desarmada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por qu\u00e9 la izquierda est\u00e1 peor preparada.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda institucional (socialdemocracia) construy\u00f3 su fuerza en un marco democr\u00e1tico relativamente estable: negociaci\u00f3n, pactos, ampliaci\u00f3n gradual de derechos y gesti\u00f3n del conflicto dentro de reglas compartidas. Su estrategia depend\u00eda de que ese marco se mantuviera.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ese suelo se resquebraja, la izquierda no solo pierde capacidad de gobierno; pierde orientaci\u00f3n. Sigue ofreciendo consenso cuando el poder ya no lo busca. Promete estabilidad cuando no puede garantizarla. Apela a normas que el adversario ha decidido dejar de respetar. No es un problema moral. Es un desfase hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>El legado del revisionismo, sin nostalgia.<\/p>\n\n\n\n<p>El revisionismo socialdem\u00f3crata fue una \u00absoluci\u00f3n\u00bb para su tiempo. Permiti\u00f3 integrar a la clase trabajadora, domesticar el conflicto y construir Estados sociales robustos. Funcion\u00f3 mientras el capitalismo pudo regularse y el Estado conserv\u00f3 capacidad real de intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El error fue convertirlo en un punto de llegada.Cuando las condiciones que lo hac\u00edan viable desaparecen, insistir en ese marco no produce estabilidad; produce impotencia. <\/p>\n\n\n\n<p>El conflicto no desaparece porque la izquierda deje de nombrarlo. Simplemente regresa por otros canales.Trump, es la prueba de sus l\u00edmites hist\u00f3ricos. El conflicto vuelve, aunque no se lo inviteLa pol\u00edtica no se suspende porque alguien decida esperar tiempos mejores. El conflicto reaparece, pero no necesariamente de la mano de quienes lo reh\u00fayen.<\/p>\n\n\n\n<p>La derecha radical entendi\u00f3 antes que la fase hab\u00eda cambiado. No porque tenga mejores valores, sino porque ofrece respuestas claras \u2014aunque regresivas\u2014 a un mundo de incertidumbre, miedo y p\u00e9rdida de control. Frente a eso, la espera pasiva se convierte en una forma elegante de derrota.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de Trump, \u00bfqu\u00e9 hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>Si Trump se va y el trumpismo se queda, la pregunta ya no es c\u00f3mo resistir, sino c\u00f3mo actuar, no desde la nostalgia de un orden que no vuelve autom\u00e1ticamente, sino desde la comprensi\u00f3n de un mundo distinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso exige algo m\u00e1s que consignas. <\/p>\n\n\n\n<p>Exige criterios estrat\u00e9gicos m\u00ednimos: Asumir que la democracia necesita ser defendida activamente, no solo invocada; Comprender d\u00f3nde se ejerce hoy el poder real y disputarlo; Aceptar el conflicto como parte inevitable de la pol\u00edtica democr\u00e1tica; Dejar de prometer retornos imposibles como sustituto de proyectos viables.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que no admite espera<\/p>\n\n\n\n<p>Trump puede irse. Incluso puede desaparecer del todo de la escena pol\u00edtica. Pero si su l\u00f3gica permanece, la espera se convierte en complicidad involuntaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo no est\u00e1 en pausa hasta que acabe una legislatura. <\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 cambiando mientras muchos miran el calendario.La pregunta, entonces, no es cu\u00e1ndo termina Trump. La pregunta es qui\u00e9n est\u00e1 dispuesto a actuar si el trumpismo no termina con \u00e9l.Porque no esperar tambi\u00e9n es una decisi\u00f3n. Y, en este momento hist\u00f3rico, puede ser la \u00fanica que marque la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Foto portada: El secretario de Estado, Marco Rubio (izquierda), junto al presidente Donald Trump (derecha) en una reuni\u00f3n del Gobierno de Estados UnidosAssociated Press\/LaPresse (APN<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"640\" src=\"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1000434546-9.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11587\" srcset=\"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1000434546-9.jpg 640w, https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1000434546-9-300x300.jpg 300w, https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1000434546-9-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Fernando Ortega de El Bergued\u00e1, Catalunya. Cuando el problema ya no es qui\u00e9n gobierna, sino c\u00f3mo se gobierna. Durante a\u00f1os, una parte importante &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"DESPU\u00c9S DE TRUMP\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/despues-de-trump\/#more-11585\" aria-label=\"M\u00e1s en DESPU\u00c9S DE TRUMP\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":222560522,"featured_media":11588,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[121869],"tags":[],"class_list":["post-11585","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internaciones","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/users\/222560522"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11585"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11585\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11589,"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11585\/revisions\/11589"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--tuvozdiasporaespaola-k7b.com\/page\/2\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}