Anterior al Chavismo el país se sumía en un infierno de pobreza, hambruna y analfabetismo para un porcentaje altísimo de la población, millones de venezolanos estaban indocumentados.
La campaña mediática contra Venezuela se esfuerza en mostrar las adversidades económicas del presente, sin tener en cuenta la guerra económica de la derecha, las oleadas de sanciones internacionales y los vaivenes del precio del petróleo durante los últimos años.
La parafernalia mediática de los grandes poderes económicos occidentales se encargaron de evitar hablar cómo vivían los venezolanos antes de que la Revolución Bolivariana le cambiara el rostro al país y pusiera los recursos en manos de los sectores olvidados por el capitalismo rentista venezolano.
Tras casi dos décadas de Revolución, muchos jóvenes venezolanos de hoy solo tienen vagos recuerdos de su país sin la huella del chavismo.
De ahí que la campaña dirigida a ellos se centre en vender la idea de un pasado idílico, sin privaciones económicas ni racionamientos, algo completamente falso.
En esos tiempos un pequeño y privilegiado sector de la población vivia en la opulencia mientras la abrumadora mayoría de la población vivan de penurias y penurias.
La Purina, alimentos para perros , llego a ser el alimento mas consumido por los abrumadoramente mayoritarios sectores pobres del pais. Las denuncias de detenciones arbitrarias y torturas fueron comunes durante los años de la llamada IV República (desde el pacto de Punto Fijo en 1958 hasta la constituyente de Chávez).
Aquellas graves violaciones de los Derechos Humanos no llevaron a denuncias en la Organización de Estados Americanos ni tampoco Estados Unidos declaró a Venezuela como una amenaza para su seguridad nacional, como ha ocurrido en la etapa chavista sin que se tengan registros de este tipo de prácticas oficiales.

El terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles, conocido agente de la CIA, se incorporó en Venezuela en los años 70 del siglo pasado a la extinta Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) y dirigió varias torturas.
Los medios graficos opositores eran permanentemente victimas de censuras atentados y detenciones.
La gran deuda externa contraída por el país en esos tiempos y la aplicación de las recetas de austeridad impuestas por el FMI, llevaron en 1989 a la subida desorbitada de los precios que acompañada de la bajada de los salarios, hizo que el pueblo venezolano no pudiera acceder a los pocos productos básicos que llegaban al país.
Las personas salieron a la calle a manifestarse y fueron reprimidas por el gobierno de Carlos Andrés Pérez, lo que fue llamado como el Caracazo.
El saldo de la brutal maniobra se calcula en más de 3 500 muertos.55,6 % de los venezolanos eran pobres en 1997, durante el gobierno de Rafael Caldera, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE). De ellos, el 25,5 % vivía en situación de pobreza extrema.
En 1998 había 18 médicos por cada 10 000 habitantes en Venezuela y una salud de calidad era un lujo.En 1999, Venezuela tenía más de un millón y medio de analfabetos.
Antes de 1999 solo podían acceder a la educación superior unos 700 000 jóvenes.La inversión social con respecto al PIB era de un 11,3% en 1998.Tener una casa propia y en condiciones dignas era un lujo de la clase media y clase media alta de Venezuela.
Con la llegada de Chavez:De 1999 a 2010 experimentó una reducción del 21,6 % en sus niveles de pobreza al pasar de un 49,4 % a un 27,8 %. Y la extrema pobreza se redujo al 10,7 %.- Hoy hay 58 médicos por cada 10 000 habitantes, y misiones como Barrio Adentro y Misión Milagro, que cuentan con colaboración cubana, han extendido a todo el país un trato digno, humano y con la más alta calidad profesional técnica para la asistencia de salud de los venezolanos
El 28 de octubre del 2005, la Unesco declaró a Venezuela como «Territorio Libre de Analfabetismo».

Foto del 27 de febrero de 1989, en Guarenas, suburbio de la Capital de Venezuela y como consecuencia de una profunda crisis económica se inicia una revuelta popular recordada como el «Caracazo» que costó la vida a cientos de personas.
Desde los inicios de los años ’80 y durante las presidencias de Luís Herrera Campíns y Jaime Lusinchi, Venezuela sufrió varias escaladas inflacionarias que mellaron el poder de compra de los ciudadanos y sumían cada vez a más gente en la pobreza extrema.
La aparición de una figura esperanzadora como el candidato Carlos Andrés Pérez hicieron que ganara ampliamente las elecciones de diciembre de 1988. Lo que el pueblo no sabía era que Pérez tenía un preacuerdo con el FMI para liberar la economía venezolana plagada de controles y restricciones comerciales y cambiarias.
Las medidas elaboradas por el FMI estaban lejos de ser populares y paliativas de los verdaderos problemas de la población, liberación de tasas de interés, eliminación del control de precios, liberación cambiaria, eliminación de aranceles de importación, congelamiento de la plantilla de empleados públicos y un alza del 30% de los combustibles y pasajes del transporte público.
Al día siguiente en la barriada de Guarenas se desatan las primeras protestas y saqueos, rápidamente se contagia a Caracas, en pocas horas el caos se apodera de la capital. Cuando la violencia se contagió a La Guaira, Maracay, Valencia, Barquisimeto, Mérida y Ciudad Guayana, el gobierno reaccionó.
Pérez puso en marcha el «Plan Avila», se declaró el toque de queda, se suprimieron todas las garantías constitucionales y se habilitó al ejército para el uso de armas de guerra. El resultado fue 10 días de represión inusitada con un saldo de 300 muertos y 2000 desaparecidos.
Las consecuencias políticas fueron inmediatas, el plan se modificó sobre la marcha, el descontento social melló la confianza y credibilidad del presidente Pérez. En 1992 el comandante del ejército Hugo Chávez acusa a Pérez de corrupto y encabeza un golpe militar, el golpe fracasa y Chávez es encarcelado.
En 1993 efectivamente se develan varios casos de corrupción y la asamblea nacional destituye a Pérez y llama a elecciones que gana ampliamente Rafael Caldera, cuya primera medida fue liberar a Hugo Chávez.