Por Walter C. Medina
ENTREVISTA A MAITE MOMPO
“Una Charla de Café”, el bloque que conduce Ximena Donamaría en “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española” (AM830 Radio del Pueblo), tuvo como entrevistada a Maite Mompo, quien se expresó acerca de la necesidad de una ley que ponga límites a la depredación de la vida y los ecosistemas que están llevando adelante las grandes multinacionales mediante la contaminación y el extractivismo.
“Destruir las bases de la vida no es justificable; y desde la Revolución Industrial que se ve como justificable. Necesitamos hacer este cambio de paradigma a nivel mundial» «El cambio de conciencia en sí mismo no es suficiente. Si cambiamos la ley pero no cambiamos la conciencia, tampoco será suficiente. Son cosas que tienen que ir de la mano”, sostuvo Mompo en el último programa especial dedicado al Día Internacional de la Mujer.

¿Qué es el ecocidio? Es una pieza fundamental que falta en el tablero de la sociedad mundial. Y es una pieza fundamental debido a que al no estar en este tablero del sistema socio-económico hemos llegado a esta situación en la que están en peligro las beses de la vida planetaria tal y como la conocemos. La palabra ecocidio viene de Ecos, del antiguo griego, que significa casa; y cidio, que es una terminación del latín que significa matar.
Entonces ecocidio significa matar la casa, y eso es lo que estamos haciendo, estamos matando nuestra propia casa, estamos matando la vida en el planeta que nos da la vida. Más técnicamente ecocidio significa la destrucción y el daño masivo a un eco-sistema. Eso es el ecocidio, causar un grave daño a la naturaleza.
En este proceso, ¿cómo ves el rol de la mujer?Es fundamental. De hecho las mujeres somos las que más involucradas estamos en este cambio, porque no es que seamos mejores que los hombres, para nada, sino que nosotras somos las que damos la vida, y sabemos cuidar de la vida, cuidar de nuestros hijos, pero cuidar también de nuestros vecinos; somos las que más trabajamos en el campo, las proveedoras de los alimentos, que está invisibilizado como el trabajo de la mujer en el campo. Somos las mujeres las que estamos introduciendo este gran cambio en el planeta, porque también nos relacionamos de otra manera.
Lo que está sucediendo en el planeta viene de un sistema patriarcal que ha durado miles de años y que hemos heredado de la Vieja Europa y que se ha extendido por el mundo como si fuera la única forma de funcional. Esta transformación necesariamente tiene que incluir al eco-feminismo.
Voy más allá del feminismo porque tenemos que incluir el cuidado de nuestra casa, porque si o cuidamos nuestra casa no vamos a ningún sitio. Si cuidamos a nuestra casa cuidamos a todos los seres que nos rodean, porque hablamos de una casa común. Hay que partir de allí, de hacer los cambios a nivel pequeño, desde los cuidados, desde lo que es bueno para la comunidad, es bueno para mí; al contrario de lo que establece el sistema patriarcal, en donde lo que es bueno para mi es bueno para mi y el resto que se apañe.

Lo que hay que poner encima de la mesa es el mundo de los cuidados, cuidar de los seres humanos, cuidar de toda la vida que nos rodea. Está clarísimo que ahí la mayoría de las mujeres lo llevamos innato, pero lo que hay que trabajar es en que se desarrolle también ese lado femenino que tienen los hombres, y no quiero hablar de hombres y mujeres, sino de seres humanos. Tenemos que desarrollar esa parte femenina en todos los seres humanos. Hay que montar nuestra economía en base a eso, que sea inclusiva, que sea buena para todos, el compartir en vez de establecer un sistema piramidal, que sea más de colaborar unos con otros. Como dijo una vez Yayo Herrero, el futuro es eco-feminista o no será.
¿Cómo vez la incidencia de los CEOs ricos que arruinan el planeta, pagan multas y siguen con sus actividades que atentan contra la vida?Desde Stop Ecocidio Internacional tenemos un solo objetivo en el que estamos focalizados, que es convertir al ecocidio en un crimen internacional, que sea el quinto crimen bajo la jurisdicción de la Corte Penal Internacional y que ocupe el mismo lugar ético y jurídico que los peores crímenes que se pueden cometer: genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad.
Este es nuestro objetivo. El objetivo de la ley no es en sí meter en la cárcel a los criminales que están destruyendo el medioambiente, esa es una consecuencia de la ley. El objetivo de la ley es que deje de haber destrucción. Es una ley para proteger a la tierra y no para meter a la gente en la cárcel. Lo que ocurre es que estas grandes corporaciones que son las causantes de los grandes ecocidios del planeta no tienen ninguna línea roja que les diga cuáles son los límites, que le diga que si causa un grave daño sus directivos, los que han tomado decisión de hacer esta actividad, y todos aquellos responsables de que se haya causado este grave daño en la naturaleza, se van a sentar en el banquillo de acusados. Lo que se hace es marcar esa línea roja para que las empresas no la puedan pasar.
Es fundamental. Las empresas no tienen por qupe tenerle miedo a la ley del Ecocidio, porque sirve para saber qué es lo que puedes hacer y qué no; estar dentro de la ley, tener una conducta que no solo es buena legalmente, sino también moralmente. Porque destruir las bases de la vida no es justificable; y desde la Revolución Industrial que se ve como justificable. Necesitamos hacer este cambio de paradigma a nivel mundial. El cambio de conciencia en sí mismo no es suficiente. Si cambiamos la ley pero no cambiamos la conciencia, tampoco será suficiente. Son cosas que tienen que ir de la mano.

Maravillosa
GRACIAS POR TANTO AMOR ?