Por Walter C. Medina
ENTREVISTA A CARLOS RAIMUNDI
El abogado, ex Miembro de la Cámara de Diputados,y ex embajador ante la OEA, y docente argentino, Carlos Raimundi, reflexionó sobre el rol del gobierno argentino en el desguace del Estado y las consecuencias que esto acarrea.
Lo hizo durante una entrevista concedida a “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española”, programa conducido por Francisco López en AM830 Radio del Pueblo. “El daño que le está haciendo Milei a la Argentina es un daño criminal y que no tiene límites. Porque cualquiera convierte en sustentable sus ingresos si suspende todos los gastos. Por más magro que sea un ingreso, si yo dejo de comer, dejo de educarme, dejo de curarme, obviamente que me va a sobrar ese dinero porque no lo estoy utilizando. Es lo que le sucedería a una familia, y es lo que hace Milei con el dinero que recauda del país”, sostuvo Raimondi.

Las consecuencias de los recortes impulsados por el gobierno de Javier Milei ya se están materializando en el abandono de lo público. Mientras tanto él sostiene que está llevando al Estado a que sea sustentable económicamente, y a la vez está buscando culpable de los incendios en la Patagonia a los pueblos originarios, en este caso a los mapuches. Quisiéramos escuchar tu reflexión acerca de todo esto que verdaderamente está sucediendo en Argentina.
No dista mucho su manera de razonar y de expresarse con lo que les está mostrando Trump al mundo; es como un estilo. La gran diferencia, obviamente, es que Trump es su jefe, que manda una de las naciones más poderosas; pero a lo que me refiero es a esto de nunca tener un límite, quebrar todos los límites, avanzar más allá de lo imaginable.
Y así es el daño que le está haciendo Milei a la Argentina; un daño criminal y que no tiene límites. Porque cualquiera convierte en sustentable sus ingresos si suspende todos los gastos. Por más magro que sea un ingreso, si yo dejo de comer, dejo de educarme, dejo de curarme, obviamente que me va a sobrar ese dinero porque no lo estoy utilizando.
Es lo que le sucedería a una familia, y es lo que hace Milei con el dinero que recauda del país. Pero hay una trampa detrás de eso, y es que al mismo tiempo está contrayendo la deuda más sólida y más significativa de toda la historia de la Argentina; una deuda que bien podría ser para construir escuelas, para tener un plan nacional de viviendas, con lo cual amortizaría ese dinero y pondría en marcha el sistema productivo para conseguir los recursos para pagarlo.
Pero es una deuda financiera que solamente va a para a las entidades financieras que tiene la libertad para reenviarlas a sus matrices en el exterior, y por lo tanto se externaliza, no le sirve al pueblo argentino, le sirve al sistema de bancos internacionales.
Es mentira eso de que está construyendo un Estado sustentable porque después hay que pagar esa deuda, así que es una mentira. Eso tiene consecuencias, en este caso, como es un ultra-liberal, y como él subió al gobierno con el significante de una motosierra, con lo cual iba a cortar todos los gastos superfluos del Estado y a garantizar toda la libertad, está garantizando la libertad de todos los extranjeros de comprar miles y miles de hectáreas de tierra en nuestra Patagonia.
Cuando uno combina todas estas cosas hay desprotección, pleno verano, temperaturas altas, falta de control, falta de prevención, los territorios se incendian. Y se incendian para deforestarlos y dejarlos a merced de los negocios inmobiliarios que van a hacer los grupos que van a estar encargados de financiar la reconstrucción.
Es como lo que intentó hacer Trump con Gaza, o con Ucrania: Garantizar la destrucción para después financiar la reconstrucción. Y la reconstrucción no va a ser tampoco en beneficio del turismo de masas, sino que nuestra Patagonia va a ser un refugio para las grandes élites económicas. Y como si todo esto fuera poco, la mentira de acusar a los pobres mapuches de ser los responsables de los incendios. Así que es un cóctel que tiene multi-componentes, uno más desastroso que el otro, y las consecuencias las está pagando el pueblo y la nación argentina.
¿A qué crees que se debe que el pueblo argentino no esté rebelándose contra estas políticas?
Hay distintos factores. Nunca este tipo de preguntas que describen situaciones tan complejas tiene respuestas simples o unívocas; hay en un contexto general, un clima de época. Los grandes temas de los finales de los años sesentas y setentas, eran revolucionarios, eran cambiar un sistema de vida, polemizar con las grandes riquezas.
Hoy el clima de época es exactamente el inverso; se reemplazó aquella infundía de querer cambiar el mundo para mejorarlo, por un tremendo individualismo que está fomentado por las nuevas plataformas, por esas redes que se llaman redes sociales, y lo que hacen es justamente disociar.
Fíjate cómo serán de inhumanas que permiten clientes que tienen números de cuenta, pero no personas. Yo puedo decir cualquier cosa encubriéndome en una identidad falsa, así que es lo anti-social. También hay un cansancio moral de la sociedad argentina, además del clima de época.
Y un cansancio con respecto a nuestros gobiernos, a los gobiernos del peronismo, sobre todo el último. Yo recuerdo que estaba fuera del país, cumpliendo funciones en Washington, y me llegaban los datos de la Argentina con once tipos de dólares, con una inflación de dos dígitos, con un desorden en el sistema de precios; entonces la gente se cansó de nosotros y dijo “voto cualquier otra cosa con tal de que no sea esto”, y terminó votando a Milei.
Porque Milei aprovechó mucho la pandemia, se apropió de la inestabilidad emocional que había causado la pandemia en la sociedad argentina. Y como él es un inestable emocional la sociedad se identificó con él. Yo no creo que en el fondo la mayoría de los argentinos se haya plegado a las peores cosas de Milei, creo más que se ha utilizado como tabla de salvación, sin entender bien de qué se trataba.
Y cuando todo esto llegue a un punto límite, que uno nunca sabe cuándo será porque es el pueblo el que lo determina, yo creo que vamos a recuperar esa característica del pueblo argentino movilizado y rebelde que tú señalabas.
¿Cómo se le puede devolver la ilusión por la política como vía de diálogo y no de confrontación?
Los medios occidentales, que son muy responsables de todo esto que sucede, muestran por ejemplo la protestas sociales en Irán y no muestran las protestas sociales en los propios Estados Unidos, que son igual de masivas, que terminaron hace unos días en la masacre que sucedió en Minneapolis.
Se terminó eso de que Estados Unidos son los paladines de la libertad y los derechos humanos. Esas excentricidades que tiene Trump hacia afuera, en la política exterior, tiene mucho que ver con la necesidad de tapar el clima de descomposición interna que está sufriendo no solamente él como figura, sino la propia sociedad de los Estados Unidos, el propio “Sueño Americano”.
¿Cómo hacer? En el caso de la Argentina, al no ser un año electoral, de competencia extrema, tiene que ser un año de reflexión, de reorganización y de reconstrucción del movimiento nacional. Hay que irradiar una esperanza, pero al mismo tiempo se necesita un pueblo que recupera la voluntad de sentir eso; lo tenemos que hacer, de hecho lo estamos haciendo, esta entrevista es parte de eso.
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