Por Walter C. Medina
En el marco de sus actividades en Argentina por el aniversario del golpe de Estado de 1976, el jurista español Baltazar Garzón dialogó con el equipo de “Lo Dije o Lo Pensé”, programa que emite Ecos Radio, 97.9 FM, en la ciudad bonaerense de Necochea.
Garzón, quien se ha destacado por su incesante lucha por los Derechos Humanos en América Latina y España, reflexionó sobre los intentos de relativización de un sector de la sociedad y del Estado, respecto de lo ocurrido en Argentina entre los años 1976 y 1983 durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional. “Los derechos humanos no pueden estar sujetos a interpretaciones políticas o coyunturales; son valores innegociables dentro de cualquier sociedad”.
El aniversario número 50 del Golpe Cívico-Militar encabezado por Jorge Rafael Videla se conmemoró con diversas actividades, vigilias, muestras documentales y marchas multitudinarias en todo el país.
Por primea vez, desde la recuperación de la Democracia, es el gobierno quien pretende instalar nuevamente la idea de una “guerra” mientras que minimiza o niega deliberadamente el número de desaparecidos y torturados, los centros clandestinos de detención, las violaciones, el robo de bebés recién nacidos y los “vuelos de la muerte”; delitos de lesa humanidad que ya fueron juzgados.
En este sentido, Garzón señaló que “no se debe tergiversar el pasado. No puede haber olvido, ni manipulación”, dijo, y seguidamente advirtió sobre el riesgo de modificar o silenciar los hechos históricos vinculados a violaciones de derechos fundamentales. Para el jurista, el ejercicio de la memoria histórica “es clave para evitar la repetición de esos errores”.
Baltasar Garzón también trazó una comparación entre España y Argentina en materia judicial, destacando el recorrido argentino como un ejemplo a nivel internacional. “Argentina ha sido un referente en la aplicación de justicia frente a los crímenes de lesa humanidad”. En contraste, explicó que en España los procesos han sido más limitados debido a marcos legales como la Ley de Amnistía, lo que ha generado debates aún vigentes.
Respecto de la Comisión de la Verdad, detalló que en España existen mecanismos más recientes orientados a reconstruir el pasado, aunque con diferencias sustanciales respecto a América Latina. “Los procesos de verdad en España llegan más tarde y con mayores resistencias”, dijo, señalando además el fenómeno de negacionismo de los crímenes del franquismo que impulsa VOX, el partido liderado por Santiago Abascal. “Genera mucha impotencia que la extrema derecha haya crecido tanto en España y que siga enalteciendo la figura del dictador y escondiendo sus crímenes”.
Otro punto central fue la mirada de las nuevas generaciones. Garzón observó una brecha entre jóvenes de distintos países: “En Argentina hay una conciencia más activa en los jóvenes sobre lo que significaron las dictaduras, mientras que en España ese vínculo es más débil”. Según explicó, esto responde tanto a políticas educativas como a decisiones institucionales.
A 50 años del inicio de la etapa más oscura de la historia reciente argentina, Garzón hizo un balance en líneas generales de la situación actual de los derechos humanos en nuestro país, y observó con preocupación algunos posicionamientos del presidente Javier Milei en torno a la memoria histórica.
En ese marco, advirtió que cualquier revisión del pasado debe sostenerse sobre principios firmes de verdad y justicia, evitando relativizar hechos vinculados a delitos de lesa humanidad”. Para el jurista español, el país ha sido un ejemplo internacional en esta materia, por lo que consideró clave preservar esos avances. Asimismo, remarcó que el debate actual no debe poner en riesgo los consensos construidos en torno a la defensa de la democracia.
