Por Walter C. Medina
ENTREVISTA A ALBERT SANSANO.
Tras haberse celebrado un encuentro internacional en el que las izquierdas debatieron acerca del avance de la extrema derecha y del neo-fascismo, Miguel Ángel Ferris entrevistó a al valenciano Albert Sansano, uno de sus organizadores. El encuentro, según explicó Sansano para “Cenizas de Babilonia. Diáspora Española”, “Ha conseguido llegar a una serie de propuestas.
Se ha acordado crear ese espacio de articulación internacional para unificar las luchas globales; ya se ha ´planteado construir una segunda conferencia internacional anti-fascista y se ha acordado una serie de propuestas muy concreta. Que exista una próxima Conferencia Latinoamericana a realizarse en Argentina, otra conferencia regional en América del Norte, y decisiones como tomar medidas para difundir y apoyar las campañas de solidaridad con Cuba, el apoyo de la coordinación contra la guerra de Irán o la invasión de Venezuela, el apoyo al Frente Polisario, el apoyo al encuentro de la Cumbre anti-OTAN de Turquía”.
¿Cuál es el balance del foro y qué expectativas genera?
Había una intención clara cuando se convoca a la Conferencia Internacional, y es que se hacía necesario hacer confluir a las diferentes fuerzas que de alguna manera, descoordinadamente, están intentando hacer frente al avance de la extrema derecha y de las posiciones neofascistas en el panorama político actual, no solamente en el panorama político sino en el panorama social.
Las fuerzas fascistas están actuando en las universidades, en las escuelas, dentro de la política educativa, en la creación de materiales educativos con contenidos ideológicos, prácticamente que al igual que en otras partes del mundo. Están intentando frenar el avance progresista que había habido en determinados aspectos de la sociedad. Y estas fuerzas estaban descoordinadas.
Lo que era el Foro Social Mundial no había conseguido ir más allá que ese espacio de debate que eran los foros sociales, pero no habían ido más allá de articular luchas. A veces el Foro Social quedaba en una declaración de principios, en una serie de comunicados de los movimientos sociales, pero no se avanzaba mucho más. Había una necesidad de articular las fuerzas.
Eso es lo que se ha intentado hacer, lo que se ha propuesto hacer las organizaciones que han intentado crear ese espacio de debate y de articulación; y de alguna manera eso es lo que se ha conseguido, aunque hay que reconocer que se partía prácticamente de cero, es decir, cuatro o cinco organizaciones brasileña, partidos políticos de la izquierda brasileña y una serie de movimientos sociales, especialmente del área de Porto Alegre lanzaron esa convocatoria que poco a poco fue aglutinando fuerzas, fue aglutinando organizaciones.
Ese espacio de debate ha existido, aunque hay que decir que no tuvo la misma repercusión que tuvo por ejemplo el primer Foro Social Mundial ni mucho menos los foros siguientes, en donde se multiplicaron las organizaciones, pero sí que ha habido ese debate conjunto entre los tres principales partidos de la izquierda brasileña y otras fuerzas que han venido de otros países; había personas vinculadas a la Francia Insumisa, del Bloque nacionalista Gallego, otras de la izquierda sindical y política de Argentina.
Se ha conseguido llegar a una serie de propuestas. Se ha acordado crear ese espacio de articulación internacional para unificar las luchas globales; ya se ha ´planteado construir una segunda conferencia internacional anti-fascista y se ha acordado una serie de propuestas muy concreta. Que exista una próxima Conferencia Latinoamericana a realizarse en Argentina, otra conferencia regional en América del Norte, y decisiones como tomar medidas para difundir y apoyar las campañas de solidaridad con Cuba, el apoyo de la coordinación contra la guerra de Irán o la invasión de Venezuela, el apoyo al Frente Polisario, el apoyo al encuentro de la Cumbre anti-OTAN de Turquía.
Ha habido ya una serie de propuestas concretas que han sido muy celebradas por las diversas fuerzas políticas que estaban allí. Era muy interesante ver cómo -tanto militantes de Argentina o de Brasil- aplaudían las intervenciones de una y otra fuerza política. Eso para mí ha sido lo más interesante de esta propuesta.
Consultado acerca de los paralelismos entre la actualidad global y la que en los años 30s del siglo pasado condujo a la Humanidad a la etapa más oscura y al ascenso del fascismo, Sansano sostuvo que “son dos momentos históricos diferentes. La Europa de los años 30 con la posición hegemónica de los partidos comunistas era muy diferente de momento actual, en donde lo que estamos viendo es cómo las posiciones neo-fascistas de Trump o las genocidas de Netanyahu están provocando la indignación.
Y lo que existe casi siempre es la respuesta de movimientos sociales sin articular, como ha sucedido con esta conferencia que ha sido una iniciativa del comité local de Porto Alegre de lanzarla para que poco a poco se fuera construyendo una mayor unidad. No partíamos de un mismo punto de partida, aunque sí de una amenaza de la que entonces fue el nazismo y el fascismo organizado políticamente especialmente desde Alemania.
Es una necesidad de reacción a la indignación que provoca Netanyahu por un parte y Trump con sus diversas estrategia de desarrollar políticas imperialistas disfrazadas de payasadas neo-fascistas, pero que lo que tienen detrás es una estrategia imperialista”
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