Irán y Estados Unidos mantienen este febrero de 2026 una nueva ronda de conversaciones indirectas con la supervision de Oman , forzadas por la necesidad de evitar una escalada militar tras el aumento de tensión regional y el despliegue de tropas estadounidenses en Oriente Medio. Aunque persisten las diferencias, se reportan avances técnicos sobre el programa nuclear y el posible levantamiento de sanciones.
Mientras TRUMP lanza nuevas amenazas contra IRÁN y exije el cese del enriquecimiento de URANIO en declaraciones ofrecidas este 27 de febrero, afirmó que no está “contento” con las negociaciones indirectas con Irán.
Según el mandatario, “simplemente, no quieren decir las palabras claves. Deben decir: ‘No vamos a tener un arma nuclear’, y simplemente no pueden llegar a ese punto».
El presidente estadounidense también arremetió contra la actividad de enriquecimiento de uranio iraní, aun cuando los líderes de ese país han afirmado que el programa nuclear solo tiene objetivos pacíficos. “Quieren enriquecer un poco. No hay que enriquecerlo, cuando se tiene tanto petróleo”, expresó Trump.
Con su habitual retórica hostil, Trump, además, expresó: “No es fácil, tenemos que tomar una decisión muy importante. Tenemos un país que durante 47 años ha estado destrozando las piernas, los brazos y la cara de la gente. Ha estado hundiendo barcos, matando gente, no solo estadounidenses, mucha gente».
En paralelo a las amenazas verbales del presidente, el Departamento de Estado de EE. UU. designó a Irán como «Estado patrocinador de detenciones ilegales» en un comunicado, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que “el régimen iraní debe dejar de capturar rehenes y liberar a todos los estadounidenses detenidos injustamente en Irán, medidas que podrían poner fin a esta designación y a las acciones asociadas».
A estasdeclaración el Ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Al Busaidi,mediador clave en las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, afirmó a la cadena CBS que “un acuerdo de paz está a nuestro alcance” si se concede a la diplomacia el tiempo necesario para consolidar avances, añadiendo que Irán renunciará a sus reservas de uranio enriquecido y no se almacenará más material de ese tipo.
Respecto de las reservas existentes que aún existen, el diplomático destacó que el material nuclear existente en Irán será degradado a niveles neutrales y convertido en combustible irreversible, bajo control internacional, marcando un avance sin precedentes en relación con acuerdos previos.

Albusaidi explicó que, según su evaluación, se han logrado progresos significativos para garantizar que Irán nunca acumule material nuclear capaz de producir armas atómicas.
Este paso, dijo, es fundamental y permite que la discusión sobre el enriquecimiento de uranio quede limitada, asegurando cero almacenamiento y verificación exhaustiva por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Además, confirmó que, de concretarse el acuerdo, habrá acceso pleno de inspección al programa nuclear, incluyendo la posibilidad de supervisión estadounidense en coordinación con el AIEA.
Sobre la extensión de las conversaciones, Albusaidi señaló que las rondas técnicas continuarán en Viena y que se espera un ciclo máximo de tres meses para abordar inventarios, verificación y controles, garantizando que el programa siga siendo pacífico y aceptable para ambas naciones.
El ministro enfatizó que la negociación se centra exclusivamente en el ámbito nuclear, dejando otros asuntos, como misiles balísticos y derechos humanos, para un marco regional posterior si se alcanza un acuerdo exitoso.
Albusaidi reiteró que ambos lados han mostrado seriedad y disposición para concretar un acuerdo histórico que prevenga el desarrollo de armas nucleares en Irán.
Fuentes : Al Mayadeen y agencias.