Por: Redacción Colombia Política
En las últimas horas, ha circulado un panfleto amenazante firmado por el autodenominado «Bloque sur occidental» en el que se declara objetivo militar al candidato al Senado de la República Alexander Angulo Ordóñez, actual aspirante por el movimiento significativo de ciudadanos Vocex por Colombia, dentro de la Coalición progesista Fuerza Ciudadana.
El documento, de cuya autenticidad ha podido corroborar este medio, contiene un lenguaje explícito de violencia política y exterminio, reviviendo los métodos de la limpieza social que caracterizaron a grupos paramilitares en Colombia durante las décadas más cruentas del conflicto.
LA AMENAZA: «Aliste su caja, esta vez no fallaremos» El panflejo, fechado el 27 de febrero de 2026, señala textualmente:»Estamos cansados de que guerrilleros hagan campaña como si nada y quieran llegar al Senado de Colombia, es el caso del señor Alexander Angulo. Sabemos su conexión con alias Mechas, de su función como político de las guerrillas de este país. Por eso, como organización y para cuidar nuestra patria, hemos declarado a ALEXANDER ANGULO como objetivo militar y le damos 18 horas para hacerse a un lado en su patética aspiración al Senado de Colombia.»
La amenaza no se limita al candidato. El texto anuncia una escalada de violencia sistemática contra líderes sociales, indígenas y sectores de izquierda:»Volveremos a la limpieza social de los años 2000; ya hemos comenzado a limpiar líderes indígenas y sociales como Sandra Ramírez y todo lo que huela a izquierda. No nos dejaremos intimidar del llamado Pacto Histórico; haremos limpieza social incluyendo jóvenes de milicias disfrazadas de estudiantes.» El mensaje concluye con una sentencia de muerte:»Alexander Angulo, guerrillero falso líder social, aliste su caja; esta vez no fallaremos. Exterminemos la izquierda.»

¿QUIÉN ES ALEXANDER ANGULO?
Lejos de la caracterización que hace el panfleto, Alexander Angulo Ordóñez es un líder social y defensor de derechos humanos con una trayectoria enfocada en población migrante y víctimas del conflicto.· Migrante en Argentina: Angulo vivió varios años en Buenos Aires, donde se destacó como líder de la comunidad colombiana en el exterior, trabajando en temas de regularización migratoria, acceso a derechos y acompañamiento a connacionales en situación de vulnerabilidad.
Experiencia en la UNGRD: Efectivamente, Angulo se desempeñó como profesional en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) , donde trabajó en procesos de reasentamiento de comunidades afectadas por desastres naturales y el conflicto armado. Su labor estuvo enfocada en la atención humanitaria y la reconstrucción del tejido social en territorios golpeados por la violencia.· Candidato por Vocex: Hoy aspira al Senado por la circunscripción internacional, representando a los millones de colombianos en el exterior, con una agenda centrada en migración, derechos humanos, soberanía alimentaria y paz.
UN PATRÓN DE VIOLENCIA RENOVADO.
La amenaza contra Angulo no es un hecho aislado. Se inscribe en un preocupante resurgimiento de la violencia política en regiones del país, donde grupos armados ilegales y estructuras paramilitares buscan silenciar voces de oposición y candidatos de izquierda de cara a las elecciones de 2026.
El lenguaje del panflejo —«limpieza social», «objetivo militar», «exterminemos la izquierda»— remite directamente a las prácticas de los grupos paramilitares de los años 90 y 2000, responsables de miles de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones y desplazamientos forzados contra la Unión Patriótica y otros movimientos de izquierda.
La mención explícita a la «limpieza» de líderes indígenas y sociales como Sandra Ramírez, senadora del partido Comunes y firmante del acuerdo de paz, evidencia una estrategia coordinada de intimidación contra sectores que promueven la implementación del Acuerdo de Paz y la defensa de los derechos humanos.
LLAMADO URGENTE A ORGANISMOS INTERNACIONALES.
Ante la gravedad de los hechos, desde este medio hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional y a los organismos de derechos humanos para que actúen de manera inmediata:A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): Solicitamos medidas cautelares urgentes para proteger la vida e integridad de Alexander Angulo Ordóñez, así como de los demás líderes y lideresas mencionados en la amenaza. Es imperativo que la CIDH requiera al Estado colombiano garantizar su seguridad.
A la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH): Exigimos un pronunciamiento público y el despliegue de observadores en Colombia para monitorear la situación de violencia política y documentar estas amenazas como posibles violaciones al derecho internacional humanitario.
A la Misión de Verificación de la ONU en Colombia: Dado que la amenaza se dirige contra sectores políticos surgidos del Acuerdo de Paz (como el partido Comunes) y contra la implementación del mismo, es urgente que la Misión active sus mecanismos de alerta temprana y protección.
A la Unión Europea y gobiernos aliados: Instamos a que, a través de sus embajadas en Colombia, acompañen y visibilicen la situación, y ejerzan presión diplomática para que el Estado colombiano garantice elecciones libres de violencia y coerción.
EXIGIMOS AL ESTADO COLOMBIANO
1. Investigación inmediata: Que la Fiscalía General de la Nación inicie de oficio las investigaciones para identificar y capturar a los responsables de esta amenaza.
2. Protección efectiva: Que la Unidad Nacional de Protección (UNP) asigne de manera urgente un esquema de seguridad para Alexander Angulo y su equipo de campaña.
3. Garantías para la oposición: Que el Ministerio del Interior active los protocolos de protección a candidatos amenazados y garantice el libre ejercicio político.
4. No repetición: Que se investigue la posible reconfiguración de grupos paramilitares en regiones del país y se desarticulen estas estructuras antes de que materialicen sus amenazas.
LA DEMOCRACIA ESTÁ EN RIESGO.
Lo que ocurre con Alexander Angulo es un síntoma de una enfermedad más profunda: la persistencia de estructuras violentas que pretenden definir quién puede y quién no puede hacer política en Colombia.
Silenciar a un candidato con amenazas de muerte no es solo un ataque contra una persona; es un ataque contra la democracia, contra el derecho al voto de millones de colombianos en el exterior, y contra la posibilidad de que exista una oposición libre y sin miedo.Hoy es Alexander Angulo. Mañana podría ser cualquier candidato, cualquier líder social, cualquier voz disidente.
La comunidad internacional no puede mirar hacia otro lado.—Para contactar a la redacción o sumar su voz de respaldo: [correo electrónico] [redes sociales].
