Redacción Argentina.
En Andalucía en la segunda votación, salió adelante la investidura de Juan Manuel Moreno con los votos del PP y Vox, que gobernarán juntos esa comunidad, (la comunidad más poblada de España). Aquello que dijo Juan Manuel Moreno que iba a ser la excepción Andalucía, que no pactará con la ultraderecha Fascista de VOX, (al menos era lo que él pretendía), como ha pasado en Extremadura, en Aragón, en Castilla y León.
Como ya adelantó su decisión Feijóo de lo que hará, si para llegar al Palacio de la Moncloa suman PP y Vox pues no tendrá ningún problema , pues eso es lo que ha ocurrido en Andalucía, lo que Moreno llamó, el Lío.
Para explicar, ¿qué es lo que dice el acuerdo y cómo queda el reparto entre PP y Vox? Pues se trata de un pacto basado en 150 puntos en el que los de Santiago Abascal imponen su ideario más ultra. En cuanto a lo institucional, el líder de Vox en la comunidad, Manuel Gavira, asume la vicepresidencia del Gobierno Andaluz y encabeza una consejería con competencias en turismo, justicia, desregulación y administración local. Asumen, además, una vicepresidencia en la mesa del Parlamento y un senador por designación autonómica.
Se queda, por tanto, sin la cartera de agricultura que era la solicitada. En el apartado ideológico imponen la prioridad nacional en el acceso a la vivienda, exigiendo un empadronamiento histórico de 10 años para poder comprar y de 5 para el alquiler. ¿Cómo se adapta este concepto discriminatorio en el lenguaje de la moderación? Esta claro, la exclusión y el racismo contra las personas españolas retornadas desde el exterior e inmigrantes con el nombre de arraigo.
Lo que se incorpora en Andalucía es el mismo concepto que existe en otras comunidades autónomas, pero ampliado el principio de arraigo en un año más, comparadas con otras comunidades autónomas y las islas canarias, especialmente para políticas de vivienda. El pacto Andaluz fija, para este año, la prohibición del burka en sitios públicos, auditorías al coste sanitario extranjero y un plan de choque en sanidad con circuito preferente para el cáncer.
¿Cómo lo defiende ahora para disimular que practican políticas racistas y fascistas de linaje superior? Pues escuchando a Moreno Bonilla, dice que la prioridad nacional el la centra más en el arraigo que en la nacionalidad, la cuestión es que acaba comprando el marco, la etiqueta, el nombre que viene exigiendo Vox desde el principio, lo de prioridad nacional.
¿Cómo defiende el pacto y qué dice la oposición ? Pues que es un pacto, que es un pacto, en el que se encadena su futuro a las ideas de VOX , su serio después del anuncio era serio, visiblemente rígido. Tras eso, una comparecencia previa a su designación oficial, Moreno asumió todo el peso de las preguntas y correspondientes explicaciones que intentó de todas las maneras proteger bajo el paraguas de la moderación, enmarcando este acuerdo como una garantía de estabilidad para los próximos cuatro años cuando todo el mundo sabe que ha sido una rendición incondicional o bien simplemente acoplarse acto que verdaderamente le gusta y no es otra cosa que ejercer políticas fascistas con socios fascistas.
Anunciando Bonilla lo siguiente: “Este es un acuerdo de legislatura en el que nos comprometemos ambos a dar estabilidad a Andalucía. Por tanto, el compromiso conlleva la aprobación de los cuatro presupuestos. Aunque Gavira le lanzó la advertencia de que, “nunca antes, un presidente de Andalucía había contado con una base de apoyo tan amplia” por el cual pagará un coste alto al abandonarse al monte.
Ese apoyo, en un acuerdo que la oposición no conoció hasta minutos antes de entrar a la votación de investidura, algo que no gustó a los portavoces de la izquierda, y que denunciaron falta de transparencia, ocultismo y una falta de respeto flagrante a la cámara. María Jesús Montero, portavoz socialista dijo “ Lo que hoy se ha producido ha sido auténticamente un fraude de este debate”, continuando “ No conocemos los extremos en los que, por primera vez, en la historia de Andalucía, desde el franquismo, va a entrar la ultraderecha en un gobierno Andalucía”.
Una visión que compartieron previamente tanto el portavoz de “Adelante Andalucía», José Ignacio García, como el de “Por Andalucía”, Antonio Maillo, que definió a Moreno como un títere más pacto dando por enterrada la vía andaluza de la moderación”. Prosiguiendo “Aquí llega Juanma el moderado”.
Recordemos unas palabras de algo que ocurrió también a finales del mes de julio, en el 2024, hace un par de años, en el mismo parlamento, donde fue investido Juan Manuel Moreno.
Y entre los mismos protagonistas, donde el mismo portavoz de Vox, hizo una alocución en la que asociaba otra vez inmigración y delincuencia. Y entonces, (hace dos años), Moreno Bonilla le respondió así. “Lo que, desde luego, no estamos de acuerdo es utilizar la inmigración como un elemento político, ustedes utilizan de una manera sangrante la migración para generar eso, y que hayan conseguido que sea un problema. Ustedes no quieren que sea el cuarto problema, quieren que sea el primer problema, porque consideran que, si es el primer problema, eso les va a dar voto, le va a dar rédito político, y eso es lo que están buscando. Y por eso dicen cosas que no son ciertas”, continuando “Usted está diciendo aquí que todos los extranjeros que entran o que viven en Andalucía son unos delincuentes salvajes, usted está generalizando eso, y eso es un disparate colosal. Mire, para que usted lo sepa, de toda la delincuencia que se ha cometido en Andalucía en el último año, solo un 7% ha sido causada por personas migrantes, y muchos de ellos por cierto europeos”.
Este argumento que además tuvo mucho recorrido la crónica política de aquel momento, porque entraba en contradicción o por lo menos era un contraste con la línea que ya venía imponiendo Núñez Feijó, deslizándose por esa pendiente en la que vinculaba o por lo menos asociaba en los mismos discursos la delincuencia o los problemas de inseguridad con la migración.

Todo esto corresponde a aquel momento en el que recordarán, Vox salió de los gobiernos, porque quería que se rechazara la acogida el reparto a la reubicación de los niños y adolescentes no acompañados de los menores migrantes no acompañados, que acogía canarias con una presión insoportable, no había instalaciones para darles un cobijo con un mínimo de dignidad y se estableció el debate de si había que reubicarlos en otras comunidades. Como Vox no quería hacer este reparto, al final el Partido Popular defendía que sí que se tenía que hacer el reparto, (desde luego discutiendo las políticas, las directrices migratorias de Pedro Sánchez al que acusan de no tener una política migratoria).
Y en aquel momento el mismo Moreno Bonilla defendió así la necesidad de acoger a niños y adolescentes no acompañados argumentando lo siguiente “Si usted cree que estamos poniendo en peligro a la ciudadanía Andaluza, porque tenemos el corazón así de ancho para que 30 niños y niñas se vengan con nosotros y le ayudemos 30 o 300 más, vamos a seguir con el corazón así de ancho y acompañando a los niños y las niñas inmigrantes”.
Es evidente que muchísimas cosas han cambiado en estos dos años, sobre todo también en las dos últimas semanas, casi después de las elecciones Andaluzas, pero de pronto el hombre que se decía a sí mismo, (presumía y así diseñó toda su campaña), como el más moderado, la alternativa Andaluz a la moderación acaba entrando en lo que él mismo llamó el lío y aquello que él mismo denominó un gobierno imposible.
El rostro que Moreno Bonilla describe cuando efectúa el anuncio o lo que sentía por dentro, (estaba absolutamente serio), nada que ver con el líder político habitual, era consciente que se ha quedado a dos escaños de la mayoría absoluta y de que la única manera de garantizar su investidura era un pacto con Vox, porque tampoco tenía otra alternativa, o rendirse a VOX y se un frankenstein político sin palabra o ir a una nueva convocatoria electoral.
Efectivamente, se ha tragado sus propias palabras en unas circunstancias que no quería, incluso él insistió mucho, (ya no solo sobre los contenidos), sino en el intento de hacer un gobierno monocolor, sin la entrada de VOX, que era las líneas que se había marcado, ahora ante este fracaso intenta de minimizar lo más posible porque ha entrado un representante de Vox con una consejería, con competencias muy amplias y muy importantes también porque tiene turismo, tiene justicia, la desregulación.
La desregulación (tema que hablaremos), a sustituido a la Agricultura (que es un clásico, donde Vox hace muy fuerte) que este caso no lo han conseguido. Han escogido Lío, ha escogido Lío, porque efectivamente lío va a tener, lío va a tener entre otras cosas porque el pacto es evidente que no le gusta y que va a intentar suavizarlo jugando con la semántica, cambiando las palabras y limitando el impacto de lo que ha firmado, y eso pues evidentemente no es lo que Vox le va a permitir como se ha demostrado, y por tanto la situación va a ser más inestable de lo que lo aceptan o de lo que en este momento se vende, y a partir de ahí, sí, ha habido una traición a sí mismo, o sea, yo creo que Moreno Bonilla se ha traicionado a sí mismo, ha traicionado a sus electores.
Pero volvamos a la desregulación el poder silencioso dónde controlar la vida política y al presidente de Andalucía Moreno Bonilla,una cartera que es uno de los pilares programáticos e ideológicos clave de los pactos de gobierno autonómicos entre el Partido Popular (PP) y Vox (aplicado en comunidades como Andalucía, Extremadura, Aragón y Castilla y León).
Consiste principalmente en una reducción drástica de los trámites burocráticos y la derogación de normativas vigentes para flexibilizar la economía, agilizar la administración y revertir leyes de corte social o medioambiental aprobadas por gobiernos de izquierda. Para Vox, la premisa fundamental es combatir lo que denominan «hiperregulación», bajo el compromiso de derogar tres normas por cada una nueva que se apruebe.
Esta estrategia de desregulación se ejecuta a través de varias decisiones ejecutivas entre las principales estarían:
La desregulación Administrativa y Económica (Simplificación) que busca eliminar trabas burocráticas que pesen sobre los ciudadanos, las empresas y el sector primario para potenciar la competitividad y así poder adjudicar contratos a dedo y fomentar los sobre costos y la corrupción.
Y el silencio administrativo positivo qué se implementa para que determinadas solicitudes ciudadanas o empresariales se consideren automáticamente aprobadas si la Administración no responde en los plazos legales una firma encubierta de blanquear temas oscuros o antisociales simplemente no haciendo nada solo mira a que se cumple la ilegalidad.
La liberalización del suelo con reformas en las leyes de territorio (como la LOTUS en Extremadura) para facilitar el uso y la actividad urbanística y fomentar el pelotazo inmobiliario o la recalificación del suelo sin pasar por la Ley.
El alivio al sector primario con la flexibilización de normativas de agricultura, ganadería e industria, reduciendo los controles burocráticos e institucionales locales que llevarán a la sobreexplotación de los acuíferos o a la contratación de mano de obra sin declarar fomentando la esclavitud cono norma en los campos de Andalucía.
La creación de áreas específicas o carteras de gobierno que están dedicadas exclusivamente a ello, como la Consejería de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local en el gobierno conjunto de Andalucía y otras comunidades autónomas es cambiar la ley para que no haya leyes y poder mediante. Desregulación de Leyes con Carga Ideológica implementar la agenda (impulsada por Vox y aceptada en los pactos con el PP) que incluye la supresión de normativas en el ámbito laboral, social y de transición ecológica.
En el ámbito laboral e igualdad y ecología, con propuestas como eliminar la obligatoriedad de los planes de igualdad y protocolos LGTBI en las empresas, así como la supresión del registro horario universal en cuanto a la agenda verde una posición frontal y derogación de normativas ligadas al Pacto Verde Europeo y las restricciones medioambientales de la Agenda 2030.
Otra de sus políticas estrella son las Leyes de vivienda y memoria reduciendo las intervenciones públicas en el mercado inmobiliario y revisión o desactivación de normativas autonómicas de memoria histórica.
Mientras que las fuerzas que componen estos gobiernos defienden que la desregulación aporta seguridad jurídica, dinamismo económico y libertad individual, por el contrario la oposición y el Gobierno central la critican al considerar que estas medidas debilitan el control público, desprotegen los derechos laborales, frenan las políticas de igualdad y suponen un retroceso en la lucha contra el cambio climático y sobre todo fomentan la corrupción y el pelotazo inmobiliario .
Hasta cierto punto, es probable que mucha gente que le votó a Bonilla, asumió que esto era una posibilidad, yo no creo que los andaluces cuando votaron a Moreno Bonilla dieran por excluido la posibilidad de lo que ha que ha ocurrido, por tanto en ese sentido no es tanto una traición a los electores o a la mayoría de ellos sino a sí mismo, a su propio recorrido, a su propio itinerario, a sus propias palabras dexsus propios votantes , y en la vida cuando te traicionar a ti mismo se nota en tu día a día, y es difícil vivir en política siendo un traidor y Bonilla tendrá dos opciones en su cabeza o dejar de mentir y mostrarse lo que verdaderamente puede se un politico de ultraderecha reprimido o un politico sin palabra y personalidad para gobernar.
Los políticos del Partido Popular son unos cínicos por naturaleza cuando se levantan por la mañana para hacer lo contrario de aquello en lo que crees. Moreno Bonilla no tenía un programa como tal, no es un bastión ideológico de la antigua democracia cristiana, ni la claridad para defender la hegemonía del centro derecha en Europa o forjar una independencia política respecto a la amenaza de la extrema derecha de Ayuso o del propio Feijoo, él sencillamente aparentaba una personalidad tranquila que en la realidad no tiene (o había hecho gala de una personalidad relativamente prudencial), que hacía que ante tesituras como la acogida de menores y adolescentes no acompañados, tuviese un sesgo más caritativo, más compasivo, que meramente ideológico lo contrario que el sadismo de Vox.
Pero ese fundamento en su propia personalidad de la que ha hecho tanta gala es algo realmente falso y finalmente ha cedido a lo que es la tendencia mayoritaria de su partido y a las decisiones de las comunidades autónomas que toman esas decisiones, o al nuevo discurso de Génova y la puesta en escena de blanquear fascismo de VOX y sus políticas a partir de asumir su discurso con el riesgo de que pase lo contrario. Es decir, asumiendo el programa de Vox que no tiene solo odio y consignas antidemocraticas, produce en España una asimilación del Partido Popular qué se inclina políticamente al pacto sustentado en claves principales de la prioridad nacional, derogación de la Ley de Memoria Democrática y acometida contra los descendientes de personas españolas en el exterior ( Ley de Ciudadanía ) y la desregulación como base de su política para fomentar el enchufismo , odio y la corrupción, toda una declaración para un hipotético gobierno de España Partido Popular y VOX un nuevo gobierno fascista después de Franco.