Ángel Maciá . Doctorando en el programa Sociedad y Relaciones Laborales Universidad de Murcia Cruz de la Orden del Mérito Civil Redacción TuVoz, Vietnam24 de mayo de 2026.
Siempre sostuve que buena parte del éxito que Vietnam cosechó gestionando la pandemia provocada por la COVID-19 se debió a que contaba con un marco regulatorio específico previo, la Ley de Prevención y Control de Enfermedades Infecciosas, que contempla las acciones a llevar adelante para prevenir, detectar, aislar y poner los medios en el lugar en función de la intensidad del foco infeccioso.
Esta ley, que para la llegada de la pandemia había mostrado una eficacia limitada en 2003 con la aparición del SARS, se convirtió en el motor que llevó a Vietnam incluso a tener crecimiento económico cuando el resto de países veían como sus economías sufrían. A fin de superar las dificultades encontradas en su aplicación en 2003, durante la pandemia y a lo largo de los años posteriores, ha sido modificada y desarrollada mediante diversos decretos, a fin de actualizarla con la experiencia adquirida.

Conviene recordar que fue esa ley de carácter preventivo la que permitió al país no solo tener una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo ocupando el puesto 140 a nivel global, también supuso que, con un número de casos acumulados muy elevado sobre todo con la aparición de la variante denominada Delta del SARS-COVID2 en julio de 2021 y que tuvo especial incidencia en Ciudad Ho Chi Minh, acumulando casi la mitad de los decesos, el proceso de vacunación se llevara a cabo de manera tan metódica como intensa, reduciéndose así de forma drástica la mortalidad.
De nuevo, y a través del Decreto 165/2026/ND-CP, de 15 de mayo, esta importante norma encuentra un nuevo despliegue jurídico para hacer frente a una nueva realidad que va más rápida de lo que podría incluso parecer.
Este decreto establece regulaciones detalladas para el Artículo 14, punto b de la cláusula 5 del Artículo 15, punto d de la cláusula 1 del Artículo 16, Artículo 19, Artículo 20, cláusula 5 del Artículo 22, cláusula 4 del Artículo 23, Artículo 24, Artículo 25, cláusula 3 del Artículo 27, cláusula 5 del Artículo 30, cláusula 6 del Artículo 31, cláusula 4 del Artículo 32, cláusula 4 del Artículo 34, cláusula 3 del Artículo 35, Artículo 40, cláusula 2 del Artículo 41, cláusula 7 del Artículo 43 de la Ley de Prevención y Control de Enfermedades, y medidas para organizar y orientar la aplicación de la Ley de Prevención y Control de Enfermedades en lo que respecta a la organización de la cuarentena médica, los requisitos técnicos y la organización de las actividades de cuarentena médica y pruebas en la vigilancia, prevención y control de enfermedades infecciosas.
Como se puede observar, es un texto contundente por su intensidad, ya que desarrolla más de un tercio de la ley y contempla aspectos esenciales de la misma, como los reconocimientos médicos obligatorios al inicio del curso escolar, las condiciones para dar por eliminado un brote infeccioso, el aislamiento o la cuarentena, entre otros muchos aspectos.
Uno de los elementos que llaman la atención es el contenido del articulo 22 según el cual, quienes entren, salgan o transiten por el país deberán declarar su estado de salud según lo dispuesto en las cláusulas 2, 3 y 4 del citado artículo.

Así, el Ministro de Salud proporcionará orientación sobre los temas y los plazos para la aplicación de las declaraciones de salud en los puestos fronterizos para cada enfermedad infecciosa, basándose en la situación mundial de las enfermedades infecciosas y el riesgo de su entrada en Vietnam en momentos específicos.
Si bien el modelo de declaración se encuentra en el Apéndice V del decreto, no hay aún calendario de ejecución.
Asimismo, la norma faculta a la administración vietnamita a exigir comprobantes de vacunación en las circunstancias que la propia administración disponga y siempre teniendo en cuenta la situación global, en su caso.
Con este decreto, Vietnam impulsa su marco regulatorio preventivo en un momento en el que el turismo de masas no para de crecer y los conflictos y las guerras de agresión desatadas en el mundo están provocando crisis migratorias masivas, al tiempo que las perspectivas no son nada halagueñas. Por otro lado y para las autoridades del país, con un sistema público inmerso en un proceso de mejora tanto de infraestructuras como de prestaciones y su carácter, la política preventiva resulta esencial para mantener las tasas de crecimiento actuales y alcanzar los objetivos previstos para el año 2045, fecha en la que Vietnam se habrá convertido en un país de ingresos altos, según las directrices emanadas de los últimos congresos del Partido Comuista de Vietnam.