Por Jesus Rivero, Rosario , Argentina.
Malí confirmó que grupos armados han lanzado una ofensiva en varios frentes contra las fuerzas militares malienses en varios cuarteles de Bamako (la capital) y otros puntos del país que representa una verdadera prueba de fuego tanto para la Junta militar malienses, como para su aliado geopolítico, Rusia.
El grupo separatista Tuareg del Frente de Liberación para el Azawad se ha atribuido la autoría de estos ataques con un aliado de excepción, la organización yihadista del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (vinculada a Al-Qaeda) con la supuestamente ha mantenido contactos estos últimos meses para sus primeras ofensivas en conjunto.
El ejército maliense confirmó los combates el sábado en sus redes sociales antes que, un par de horas más tarde declara que la situación estaba bajo control y denunciará como propaganda las declaraciones de portavoces del Frente de Liberación para el Azawad que anunciaba la conquista de una localidad estratégica como es Kidal.
Fuentes de medios locales han confirmado enfrentamientos en Bamako (donde según la embajada de Estados Unidos en el país, hay constancia de explosiones cerca del aeropuerto) . Y, en las ciudades de Kati, Gao y Mopti.
En Kati una localidad próxima a la capital, se encuentra la residencia del líder del país, el general Assimi Goita.De momento, tanto Estados Unidos como China han pedido a sus ciudadanos que extremen sus preocupaciones: la Embajada de Estados Unidos ha ordenado a sus ciudadanos en el país africano que busquen refugio inmediatamente tras constatar explosiones en el aeropuerto de la capital del país.
La Embajada de China “recuerda a los ciudadanos chinos que se abstengan temporalmente de viajar a Mali» Y, a quienes estén allí, que extremen precauciones, sean conscientes de la situación de seguridad y que no salgan “a menos que sea necesario”.
Pekín tiene importantes intereses económicos en Malí, un actor clave en el sector del litio. Proyectos respaldados por China, como la mina Goulamina, subrayan su creciente importancia estratégica en la industria.
En marzo de este año se comenzó a observar los movimientos en conjunto por primera vez de los separatistas del Frente de Liberación para el Azawad (Tuareg) y los grupos yihadistas para protagonizar ofensivas contra los militares malienses y sus principales aliados internacionales: grupo Wagner, ahora África Corps, que han efectuado tareas de inteligencia militar en consonancia con la Junta Militar liderada por Goita.
Esta gran ofensiva tiene lugar luego de varios meses de operaciones del Frente de Liberación para el Azawad y los grupos yihadistas contra rutas de combustibles que en un momento dado estuvieron apuntó de asfixiar a la capital, Bamako.
La actual Junta Militar encabezada por Goita, llegó por la fuerza al poder en 2021, y desde entonces, ha entablado una alianza regional con otras dos juntas militares, la de Burkina Faso y la de Níger, todas ellas con denominador común de su rechazo a la antigua potencia colonial francesa y su proximidad a Rusia.
Sin embargo, la región africana del Sahel ha seguido expuesta a enormes desafíos de seguridad por los ataques constantes del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, los separatistas Tuareg o células itinerarias del Estado Islámico.
La Junta Militar era maliense se había comprometido a devolver el poder a los civiles a más tardar en marzo de 2024, pero no se ha cumplido.En julio de 2025, el régimen militar otorgó a Goita un mandato presidencial de cinco años, renovable tanta veces sea necesario.
Los problemas de seguridad persisten a pesar del apoyo de fuerzas vinculadas a Rusia que reemplazaron a las tropas francesas, lo que pone de manifiesto la fragilidad del panorama mundial, donde potencias como Estados Unidos, China y Rusia disputan por esta influencia.