Por Isabel Segovia, Secreraria de Juventud del PCM, integrante Red de Círculos Podemos América, Redacción Mexico
La explanada del Zócalo se vio inmersa en la sensibilidad de los mexicanos, que volcaron su apoyo incondicional hacia el hermano pueblo cubano.
Desde las 11:00 horas del 14 de febrero, fecha emblemática en el marco del Día del Amor y la Amistad, personas de todas las edades comenzaron a llegar con diversas donaciones: medicamentos, artículos de higiene, alimentos enlatados, semillas y hasta aparatos como luminarias solares. La población se dio cita para llevar sus aportaciones a pesar del calor y el tiempo de espera.
Rápidamente, las mesas apostadas al interior de la carpa resultaron insuficientes para colocar los donativos. El colectivo promotor se concentró en separar y empacar las donaciones para que todos los productos fueran enviados en las mejores condiciones posibles.
A las dos de la tarde y con el calor al máximo, se agilizaba el empacado de medicamentos y se procuraba mantener los enlatados en óptimas condiciones ante la amenaza del calor. Poco a poco, se comenzaron a escuchar los conteos de cajas de apoyo: «¡20!, ¡30!, ¡35!, ¡50!», al cierre del primer día se había llegado a una cifra de 104 cajas llenas de apoyo solidario.

El segundo día no fue diferente, teniendo que improvisar espacios para concentrar los víveres. Se acopló el área exterior de la carpa como zona de embalaje para el armado de cajas y empaquetado de víveres. Los carros en calles aledañas esperaban para dejar sus donativos de paquetes de alimentos, medicamentos, etc. Los niños cargando paquetes de comida… Mensajes de cariño en latas y paquetes de víveres han marcado el Zócalo y los días de acopio en la ciudad de México, en los cuales no ha faltado quien ofrezca realizar voluntariado, reforzando la convicción de las ganas de vencer las crueles medidas impuestas por el Gobierno Norteamericano contra la población de Cuba.
La solidaridad ha sido una respuesta común en estados como Puebla, Guadalajara, así como en la propia embajada de Cuba. El flujo de víveres y enseres ha sido constante. La sorpresiva visita de Alejandro García “Virulo” invitando a participar en la donación desde el Centro de Acopio, para apoyar al pueblo antillano, y la presencia del Embajador de Cuba y la cancillería, así como la Asociación de Cubanos Residentes en México «José Martí», han sentado el precedente para que esta iniciativa se amplíe a diferentes espacios de la ciudad y el país.
En cuanto a lo recaudado, se realiza la entrega al gobierno de la CDMX y al gobierno federal para el protocolo de traslado vía marítima o aérea, garantizando su entrega a la isla y permitiendo la labor de transportar lo que, hasta el momento, se contabiliza en un equivalente a 500 cajas o 6 toneladas de acopio y una infinidad de productos a la espera de ser empaquetados por los organizadores.
Las solicitudes para hacer voluntariado en el Centro de Acopio continúan llegando y aún faltan 7 días para que se cierre la iniciativa. Cada caja lleva no solo el acopio, sino también el cariño y el corazón de los mexicanos unidos ante una misma convicción: ¡Cuba no está sola, abajo el bloqueo!
