Rusia está en contacto con sus socios cubanos en relación a la cuestión de envíos de petróleo a la isla, en medio del endurecimiento del bloqueo de más de medio siglo que Estados Unidos mantiene sobre el país caribeño, declaró este jueves el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
Respondiendo a la pregunta sobre los planes de Moscú de brindar apoyo energético a Cuba a través de los envíos de petróleo, Peskov resaltó que es «evidente» que no se puede hablar detalladamente en público sobre tales temas «por razones comprensibles».
Moscú sobre presiones de EE.UU. contra Cuba: «Son un bloqueo energético»»Solo puedo repetir que durante todos estos días hemos estado en contacto con nuestros amigos cubanos y hemos estado discutiendo opciones para ayudarlos», reiteró.
Previamente, desde la Embajada de Rusia en La Habana informaron al medio ruso Izvestia que el país euroasiático está preparando un próximo envío a Cuba de petróleo y de productos derivados en calidad de ayuda humanitaria.
En paralelo, el vocero aseveró que Rusia no desearía una escalada de tensión en las relaciones con EE.UU. debido a suministros de petróleo a Cuba, pero recordó que las relaciones comerciales con Washington ya casi no existen. Subrayó que Moscú está comprometida a entablar un diálogo constructivo y resolver todas las cuestiones respecto al tema.
Amenazas de Trump
El pasado 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
En el texto, se acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales», como Hamás y Hezbolá, y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y de China, alegaciones que desde La Habana han rechazado.
Sobre esos cimientos, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra los países que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca.Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su Administración mantiene contactos con La Habana e indicó que van a llegar a un acuerdo con Cuba, a la que se refirió como «una nación en decadencia» que «ya no cuenta con Venezuela» para sostenerse.
Mientras tanto, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció la nueva medida, afirmando que «evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales». Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, recalcó que el actual escenario «es duro y reclamará gran sacrificio» para el país.
Mientras el especialista José Ramón Cabañas afirma Estados Unidos arrecia la presión contra Cuba en una estrategia de desgaste prolongado que busca forzar cambios internos en el país, sin responder a intereses humanitarios, aseguró el director del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI),.

De acuerdo con el especialista cubano, los discursos sobre derechos humanos y libertad encubren una agenda financiada con millones de dólares destinada a desestabilizar el orden constitucional del archipiélago.
Cabañas explicó que Washington no persigue una relación de respeto mutuo, sino imponer condiciones, y en contraste, la respuesta de Cuba se fundamenta en organización, movilización y defensa de principios, con la soberanía nacional como eje.
El analista también describió un escenario de “guerras de nuevo tipo”, a través de la cual se privilegia la influencia a distancia mediante presión económica, discurso político deslegitimador y manipulación mediática.Asimismo, señaló que los proyectos presentados como independientes desde plataformas extranjeras no son espontáneos, sino diseñados para generar caos y justificar medidas más agresivas.
El experto cubano recordó que La Habana y Washington firmaron 22 memorandos de entendimiento en áreas como lucha contra el terrorismo, combate al narcotráfico y prevención del fraude migratorio. Destacó que el principal apoyo a los guardacostas estadounidenses en el Caribe se articula con Cuba, especialmente frente a la migración ilegal, y subrayó que las autoridades de la isla asistieron a embarcaciones en el estrecho de Florida por razones humanitarias.
Profundo conocedor de las relaciones Cuba-Estados Unidos, Cabañas indicó que las mayores cifras de intercambio humano entre ambos países se registraron durante el primer gobierno de Donald Trump, y no bajo la administración de Barack Obama.
Durante declaraciones a la prensa, el diplomático aseguró que Cuba mantendrá la cooperación en seguridad, migración y enfrentamiento al delito, pero priorizará la defensa de su soberanía.“La relación bilateral requiere respeto y cumplimiento de los acuerdos técnicos vigentes”, concluyó.

Fuentes RT y Agencias.