Ángel Maciá Doctorando en el programa Sociedad y Relaciones Laborales Universidad de Murcia Cruz de la Orden del Mérito Civil Redacción TuVoz, Vietnam.
Hoy, 19 de enero de 2026, Vietnam ha dado inicio a su acontecimiento político más trascendental de la década: el XIV Congreso Nacional del Partido Comunista.
Con la participación de 1586 delegados que representan a más de 5,6 millones de militantes, el cónclave se celebra bajo el lema “Unidad – Democracia – Disciplina – Avance – Desarrollo”. Este evento no solo marca la renovación del liderazgo para el periodo 2026-2030, también definirá la hoja de ruta para que el país se convierta en una nación desarrollada de altos ingresos para el año 2045.
Un hito en la historia de la renovación.
El secretario general, To Lam, ha descrito este congreso como el punto de partida de una “nueva era”. Tras 40 años de la política de Doi Moi (Renovación) iniciada en 1986, Vietnam ha pasado de ser una economía agraria empobrecida a situarse entre las 40 mayores economías del mundo. El informe político que se presenta hoy subraya que el país ha acumulado la fuerza y la posición necesarias para dejar atrás su estatus de país de renta media-baja y consolidarse como una potencia industrial moderna.
Una de las innovaciones teóricas más relevantes de este congreso es la incorporación de la línea reformista como base ideológica, situándola al mismo nivel que el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, lo cual supone un espaldarazo a las políticas impulsadas por el Secretario General To Lam, muy orientadas al pragmatismo económico.
Ambiciosas metas económicas: El objetivo del 10 %.
El borrador del Informe Político y el Plan de Desarrollo Socioeconómico para el periodo 2026-2030 establecen objetivos de una envergadura sin precedentes. Así, Vietnam aspira a un crecimiento promedio del PIB de al menos el 10 % anual durante los próximos 5 años, cifra es significativamente superior al promedio del 6 % o 7 % de décadas anteriores, buscando aprovechar la reconfiguración de las cadenas de suministro globales.
A tal fin, el Partido ha identificado sectores estratégicos: Semiconductores y tecnología: Con la reciente inauguración de su primera planta de chips en Hanói, Vietnam busca ser un actor clave en la industria tecnológica global.
Economía digital: Se proyecta que para el año 2030 la economía digital contribuya con el 30 % del PIB nacional.
Infraestructuras: El país planea expandir su red de autopistas hasta los 5000 kilómetros para finales de la década, facilitando la logística y la competitividad, así como la construcción de la línea de ferrocarril de alta velocidad norte-sur.
El objetivo final de esta fase es alcanzar un ingreso per cápita de aproximadamente 8500 dólares para 2030, coincidiendo con el centenario de la fundación del Partido.
Hacia un modelo de crecimiento verde y sostenible
A diferencia de congresos anteriores, el XIV Congreso pone un énfasis crítico en la sostenibilidad. Vietnam se ha comprometido a alcanzar las emisiones netas cero para el año 2050 y las potencias oficiales integran por primera vez la protección ambiental como un pilar central del desarrollo, no supeditado al crecimiento económico. Se prevé que la cobertura forestal se mantenga en el 42 % y que la inversión en energías renovables (solar y eólica) se convierta en el motor energético de las zonas económicas especiales.
Reorganización del aparato estatal y lucha contra la corrupción.
En el plano administrativo, el congreso ratificará reformas estructurales profundas. El 1 de julio de 2025 entró en vigor un modelo de gobierno local de dos niveles (eliminando el sistema previo de tres niveles) para reducir la burocracia y agilizar la toma de decisiones, a la búsqueda de un sistema más ágil y eficiente. Además, la reorganización de las provincias y la creación de la gran municipalidad de Ciudad Ho Chi Minh permiten la eliminación de cuellos de botella administrativos.
Asimismo, la campaña anticorrupción, liderada con determinación en los últimos años, se mantendrá como una prioridad absoluta. El mensaje es claro: la disciplina interna es la garantía de la legitimidad del Partido ante el pueblo. Se busca un liderazgo que combine la capacidad técnica con la integridad moral, capaz de gestionar las tareas de nivel estratégico que exige la “nueva era”.
Diplomacia de vanguardia.
En el ámbito exterior, el XIV Congreso propone elevar la diplomacia y la integración internacional al mismo nivel de importancia que la defensa y la seguridad nacional. Vietnam continuará con su política de “diplomacia del bambú”: raíces fuertes (interés nacional) y ramas flexibles (adaptabilidad en las relaciones internacionales). Esta estrategia le ha permitido mantener asociaciones estratégicas integrales con las principales potencias mundiales, garantizando un entorno de paz propicio para el desarrollo interno.
Destino: 2045.
El XIV Congreso no es simplemente una reunión administrativa; es el diseño del Vietnam del futuro. Al finalizar el congreso el 25 de enero, el Partido contará con un nuevo Comité Central encargado de ejecutar estas ambiciosas promesas. El éxito de este plan dependerá de la capacidad del liderazgo para transformar las resoluciones en acciones concretas, manteniendo la estabilidad política y fomentando la innovación en todos los sectores de la sociedad.
