Ángel Maciá Doctorando en el programa Sociedad y Relaciones Laborales Universidad de Murcia Cruz de la Orden del Mérito Civil
Redacción TuVoz,Vietnam
El proyecto del ferrocarril de alta velocidad en Vietnam, conocido oficialmente como el North-South High-Speed Railway, representa un desafío de ingeniería y gestión de dimensiones colosales. Con una extensión de 1541 kilómetros, esta infraestructura está diseñada para unir Hanói con Ciudad Ho Chi Minh a una velocidad máxima de 350 km/h, reduciendo el tiempo de viaje de las actuales entre treinta y cuarenta horas a apenas cinco horas y media. Con un coste estimado que alcanza los 67 300 millones de dólares, este proyecto se sitúa en la cúspide de las prioridades del gobierno vietnamita para la próxima década, según la Resolución 178/NQ-CP del Ejecutivo de Hanói.
La pieza angular de la participación española se materializó el 15 de enero. En una nota oficial, la compañía pública española INECO ha dado a conocer que ha liderado un consorcio internacional que se ha adjudicado el contrato de consultoría técnica y diseño preliminar de la línea y no solo define el trazado y las estaciones, ya que al mismo tiempo establece los estándares técnicos de señalización y electrificación que regirán toda la red, lo que otorga una ventaja competitiva implícita a otras firmas españolas de tecnología ferroviaria.
En este sentido, la Oficina Económica y Comercial de España en Ciudad Ho Chi Minh (OFECOMES) ha desempeñado un importante papel. Según los informes de vigilancia de mercado distribuidos por el ICEX, la OFECOMES preparó el camino para que el Gobierno de España firmara un protocolo financiero de 305 millones de euros. De acuerdo con la propia oficina comercial, este fondo, gestionado a través de los créditos FIEM (Fondo para la Internacionalización de la Empresa), es el mecanismo que garantiza que Vietnam pueda pagar los servicios de ingeniería y consultoría de INECO y RENFE. Según explica la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía, este tipo de financiación asegura que el retorno económico de la inversión revierta en empresas españolas, blindando su tecnología frente a la competencia proveniente de China.
Otro factor determinante en la configuración de este escenario ha sido la inesperada retirada del gigante privado local, Vingroup. En diciembre de 2025, el conglomerado liderado por Pham Nhat Vuong decidió desvincularse de la carrera por el ferrocarril para concentrar todos sus esfuerzos financieros en la producción de vehículos eléctricos bajo su marca VinFast. Según la interpretación de la OFECOMES, este movimiento ha allanado el camino para España ya que, al desaparecer el socio privado que tradicionalmente servía de puente para empresas alemanas como Siemens, el proyecto ha pasado a ser una cuestión estrictamente gubernamental. Vietnam, que históricamente recela de la dependencia total de China en infraestructuras críticas, ha encontrado en el consorcio público español un socio estable que ofrece transparencia técnica y transferencia de conocimiento real.
En lo que respecta a la ejecución física, el trazado presenta retos que ponen a prueba la experiencia acumulada por España en terrenos como los del desierto de Arabia o la accidentada orografía nacional: el sesenta por ciento de la línea se construirá sobre viaductos y un diez por ciento a través de túneles, muchos de los cuales deberán atravesar la compleja geología de la Cordillera Annamita y según los informes técnicos preliminares citados por INECO, la inestabilidad de los suelos en las regiones centrales de Vietnam requerirá de una ingeniería de estructuras muy compleja.

La participación de RENFE también merece una mención especial dentro de este engranaje. La operadora pública no solo actúa como asesora, también se ha comprometido a realizar una labor de capacitación masiva. Vietnam aspira a que su propia compañía estatal, Vietnam Railways (VNR), sea capaz de operar y mantener la red en el futuro, y a tal fin, RENFE se ha convertido en el estándar de referencia. Según la OFECOMES, este compromiso de España con la soberanía técnica de Vietnam ha sido un factor de diferenciación clave frente a otros competidores internacionales que ofrecen modelos de gestión cerrados y dependencia perpetua de sus suministros.
Para alcanzar este hito, el papel de La Moncloa ha sido crucial impulsando diplomáticamente esta operación comercial. Durante la visita del presidente del Gobierno a Hanói y a Ciudad Ho Chi Minh recogida en los comunicados de La Moncloa, se subrayó que Vietnam es un socio estratégico en la región del Indo-Pacífico. Esta declaración de intenciones políticas permitió elevar el proyecto del ferrocarril de una simple licitación de ingeniería a una alianza estratégica de largo plazo, lo que facilitó la aceptación de los estándares técnicos españoles por parte del Politburó vietnamita, que ve en España un socio europeo confiable y sin las complejas agendas geopolíticas de otras potencias.
Finalmente, es importante subrayar que el Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Vietnam (EVFTA) es el origen de esta colaboración. Según la documentación técnica de la Comisión Europea, se deduce que este tratado ha sido fundamental para eliminar las barreras arancelarias sobre los componentes de alta tecnología que España deberá exportar a Vietnam para la señalización y electrificación de la vía. Según la oficina comercial española, el EVFTA proporciona un marco de seguridad jurídica que permite a empresas como INDRA o TALGO prever sus costes y protecciones de propiedad intelectual con una fiabilidad que hace apenas cinco años era impensable en el mercado vietnamita.
A este escenario se suma la determinación del Gobierno de Vietnam, que según el portal oficial del Ministerio de Transporte (MOT), ha establecido un nutrido cronograma para cumplir con la meta de 2035. La OFECOMES señala que la administración vietnamita está simplificando los procesos de expropiación y evaluación de impacto ambiental para que las obras en los tramos prioritarios —Hanói-Vinh y Ciudad Ho Chi Minh-Nha Trang— puedan comenzar en diciembre de 2026.?
En conclusión, España se sitúa en una excelente posición en el sector del transporte en el sudeste asiático. Las gestiones llevadas a cabo por la OFECOMES, los créditos FIEM gestionados por el MINECO, y la experiencia tecnológica de INECO y RENFE han permitido que, ante la retirada de grandes actores privados y la presión competitiva de China, la tecnología ferroviaria española lidere el proyecto más relevante de Vietnam. El calendario es ambicioso: tras la fase de diseño que comienza ahora, las obras deberán comenzar en diciembre de este mismo año, con el objetivo de que el tren de alta velocidad sea una realidad plena en 2035, tal como ha ratificado el gobierno vietnamita.
*“Era del despegue”: es el concepto ideológico y económico central definido por el Secretario General, To Lam, para describir el periodo que comienza formalmente en 2026. Representa la transición de Vietnam de una fase de “Renovación” (Doi Moi) a una fase de “Ascenso Nacional”.
?Fuentes y enlaces consultados
INECO (Comunicación Oficial):
OFECOMES / ICEX:
Ministerio de Transporte de Vietnam (MOT):
Express International:
VietnamPlus:
https://es.vietnamplus.vn/vietnam-acelera-proyectos-ferroviarios-nacionales-clave-post231227.vnp
VOV World:
El despegue de Vietnam: https://es.nhandan.vn/secretario-general-to-lam-cuatro-pilares-de-reforma-impulsaran-despegue-de-vietnam-en-la-nueva-era-post76099.html
Comisión Europea:
